El gobierno de facto mantiene sitiada la embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde permanece refugiado el depuesto presidente Manuel Zelaya. (LA PRENSA/AP/Esteban Felix)

Crisis sigue estancada

Pese a los llamados de las partes a conversar, la situación hondureña se mantuvo ayer sin mayores cambios [doap_box title=»Caravana y marcha» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Decenas de vehículos circularon este sábado por los contornos de la Embajada de Brasil, en la capital hondureña, cargados de activistas que gritaban consignas exigiendo la restitución del derrocado presidente Manuel […]

  • Pese a los llamados de las partes a conversar, la situación hondureña se mantuvo ayer sin mayores cambios
[doap_box title=»Caravana y marcha» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Decenas de vehículos circularon este sábado por los contornos de la Embajada de Brasil, en la capital hondureña, cargados de activistas que gritaban consignas exigiendo la restitución del derrocado presidente Manuel Zelaya.

La protesta en la que participaron autos, motocicletas y pequeños carros de transporte, fue organizada tras una multitudinaria marcha que organizó durante la mañana el Frente de Resistencia contra el Golpe de Estado, al cumplirse 90 días del derrocamiento.

Mientras tanto, cientos de efectivos militares y agentes de la Policía Nacional acordonaban el área varias cuadras a la redonda y han atravesado sus vehículos de transporte de tropas en las calles que dan acceso a la delegación diplomática.

Dentro de los manifestantes se hallaba Xiomara Zelaya, una de las hijas menores del presidente conocida popularmente como “Pichu”, quien se quejó del cerco militar y de las condiciones precarias en que permanecen su padre y algunos de sus seguidores en el interior de la sede diplomática.

[/doap_box]

Diplomático brasileño confirma acoso a la Embajada, que dijo está totalmente sitiada y aislada

TEGUCIGALPA/ACAN-EFE

La crisis política que vive Honduras sigue sin visos de solución, mientras los seguidores del depuesto presidente Manuel Zelaya volvieron ayer a las calles de Tegucigalpa para superar los 90 días de marchas desde el golpe de Estado, el gobierno de facto mantenía completamente sitiada y aislada la Embajada de Brasil.

Varios cientos de seguidores de Zelaya volvieron a marchar en lo que se ha convertido en un ritual que se repite desde el 28 de junio pasado con las mismas pancartas y retratos del depuesto presidente, las habituales banderas de Honduras y un recorrido que ahora, sin embargo, acaba en las embajadas de Estados Unidos y Brasil.

La legación brasileña, donde se encuentra desde el pasado lunes Zelaya, está completamente rodeada por militares y policías que impiden el acceso, y que según denuncias del propio presidente derrocado ha sido objeto de cortes de luz, agua, comunicaciones y de hostigamiento sonoro y hasta con gases tóxicos.

SITIADOS

El encargado de negocios de la Embajada brasileña, Francisco Catunda, afirmó ayer que la sede diplomática está sitiada, aislada, y negó que la situación sea normal como dijeron las autoridades de facto.

“Está todo sitiado, no tenemos teléfono, estamos totalmente cercados, aislados”, dijo Catunda a periodistas a su salida del edificio diplomático, donde ayer fue sustituido por el representante alterno de Brasil ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Lineu Pupo de Paula.

DIPLOMÁTICO CONFIRMA GASES TÓXICOS

Catunda confirmó que el viernes se sintieron los efectos de un gas tóxico que había afectado a algunas personas que sufrieron irritaciones de garganta.

“Ayer sentí malestar en la nariz y la garganta, fue poco”, dijo a Acan-Efe el asistente de la Cancillería de la Embajada de Brasil, José Wilson, al explicar que “un día cayó una bomba de gas a dos metros” de donde él se encontraba.

Fuera de la sede diplomática la situación de crisis sigue estancada en un nudo sin solución, a pesar de los llamamientos de las partes a conversar.

Hasta el momento ni Zelaya ni el gobernante de facto, Roberto Micheletti, han informado de nuevos encuentros que permitan impulsar un diálogo presentado el jueves con bombos y platillos por cuatro de los candidatos a la Presidencia en las elecciones de noviembre y que no ha progresado un milímetro desde entonces.

El dirigente campesino Rafael Alegría, uno de los líderes del Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe, dijo a Acan-Efe que “el diálogo debería ser en la Embajada de Brasil”, dado que el presidente depuesto no puede abandonar ese lugar.

Alegría dijo que “el diálogo debería ser directo con Zelaya”, pero no descartó la posibilidad de que se pudieran utilizar representantes que se encontraran en un “lugar neutral”.

A pesar de la falta de iniciativas concretas hasta ahora, el dirigente campesino aseguró que “hay una sensación de que puede haber una salida”, a través del diálogo, ya que, en su opinión, “hay brechas” en las Fuerzas Armadas, empresarios y políticos que inicialmente apoyaron el derrocamiento de Zelaya.

El secretario general de la Confederación Unitaria de Trabajadores de Honduras (CUTH), Israel Salinas, también dirigente del Frente, dijo a Acan-Efe que “a los golpistas lo que más les interesa es demorar el proceso de solución”.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí