- Alemanes van hoy a las urnas
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ENVIADA ESPECIAL / BERLÍN
BERLÍN/AP
En las calles de Berlín, los principales partidos políticos de Alemania se jugaban ayer codo a codo los últimos recursos de su campaña, antes de las elecciones parlamentarias de hoy.
En la esquina de un supermercado de la Stralsunder Strasse, la Unión Demócrata Cristiana (CDU) y el Partido Social Demócrata (SPD) pretendían conquistar a los alemanes indecisos (que las encuestas calculan en un 26 por ciento), con un éxito escaso, entre la gente que circulaba apresurada al divisar las mesitas con sombrillas desplegadas por ambos, y que con el rostro serio les negaba cualquier interés.
Pero la actual canciller Angela Merkel no tendría de qué preocuparse, pues según los últimos pronósticos divulgados corre con una ventaja de hasta ocho puntos (33 por ciento, en total) sobre su vicecanciller y Ministro de Relaciones Exteriores, el socialdemócrata Frank-Walter Steinmeier.
La ventaja de Merkel se percibió ayer en la Arena Berlín, donde miles se reunieron por la mañana para el cierre de campaña del CDU, en un acto mucho más numeroso que el realizado el viernes por Steinmeier y el SPD en uno de los principales iconos históricos de la ciudad: la Puerta de Brandenburgo, donde simpatizantes, opositores, turistas y curiosos sumaron menos de tres mil personas, según la prensa local.
¿QUIÉN LA ACOMPAÑARÁ?
La pregunta que los alemanes y seguidores de estas elecciones no logran responder es cuál partido acompañaría a la CDU en el segundo mandato de Merkel, tras el anunciado fin de la coalición que mantuvo durante los últimos cuatro años con el SPD. La UCD apuesta a lograrlo con los liberales del FDP, que marcan un 14 por ciento de preferencia. Sin embargo, aún está por verse qué harán al respecto los socialdemócratas.
Unos 60 millones de alemanes, mayores de 18 años, están convocados para las elecciones. En 2005 votó el 70 por ciento y para este año se espera que asista un diez por ciento menos.
Los principales partidos políticos para esta contienda, además de la CDU, el SPD y los liberales del FDP, son los verdes del Bundnis’90, que podrían lograr un diez por ciento de los votos y Die Linke (la izquierda radical), que durante la campaña alimentó su simpatía en dos por ciento hasta alcanzar un 12 por ciento de intención de votos.
La Ley Electoral alemana establece un mínimo del cinco por ciento de los votos para que los partidos políticos puedan integrar el Bundestag (Parlamento).
Actualmente el Parlamento alemán está integrado por 226 diputados de la CDU y su aliado de Baviera la CSU, 222 socialdemócratas, 61 liberales, 51 verdes y 54 de la izquierda.
Si los pronósticos se cumplen, CDU mantendría la mayoría en el parlamento, mientras el SPD –que nació del antiguo partido comunista de la desaparecida Alemania del Este— estaría ante el peor resultado de su historia, por lo que no son pocos quienes creen que éste debe tomarse un reposo tras su coalición con la CDU y prefieren que la misma no se repita para este mandato.
Además, CDU no cree en una eventual coalición “semáforo” integrada por el SPD (rojo), Bundnis (verdes) y los liberales (amarillo), porque los dos últimos se resisten a juntarse y el FDP ya ha declarado su preferencia por Merkel. Otros tampoco creen en una coalición “Jamaica”, con el negro del CDU, el amarillo de los liberales y los verdes.
¿OTRO “MATRIMONIO FORZADO”?
El director de campaña del SPD, Andreas Helle, recién admitió que su partido “no consiguió hasta ahora marcar la diferencia con el Gobierno”, en una conferencia de prensa con periodistas latinoamericanos, en la Willy-Brandt Haus, de donde los socialdemócratas salieron ayer para repartir docenas de miles de rosas rojas para las mujeres y dulces y globos para los niños.
Pero el viernes, bajo la Cuadriga que conduce la Diosa de la Victoria, sobre la Puerta de Branderburgo, Steinmeier fue más optimista.
Según el Ministro de Relaciones Exteriores, la ventaja de su canciller Angela Merkel “está derritiéndose como un helado bajo el sol” y prometió que “los resultados de las elecciones serán diferentes a las encuestas”.
Pero la CDU no cree que Steinmeier pueda revertir los pronósticos o que repita la ventaja que logró en el único debate con Merkel.
Con promesas o no, los alemanes decidirán hoy y está por verse si el ánimo de los electores no se deja vencer por la apatía y el desinterés, mientras la economía y el desempleo se perfilan como los principales desafíos y el otoño llega con su bajón de temperatura.