- Miles aprovecharon tregua y se lanzaron a las calles en busca de víveres, combustible y algo de dinero
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Ver GalerÍa de Fotos > Los hondureños se movilizaron ayer en masa en Honduras, aunque mientras los seguidores del depuesto presidente, Manuel Zelaya, lo hacían por motivos políticos, la mayoría salió para quedar atrapada en interminables colas frente a comercios donde abastecerse de alimentos, combustible y obtener dinero en los bancos, tras casi 48 horas de toque de queda impuesto desde el lunes por el Gobierno de facto.
Colas ante supermercados, filas kilométricas ante las gasolineras y esperas ante bancos y comercios en busca de suministros daban muestra ayer de que tres días después del regreso del presidente depuesto, Honduras se encuentra en una situación definible casi de cualquier forma salvo de normalidad.
La anormalidad se saldaba ayer con la muerte de dos manifestantes. La Policía dijo que un joven de 16 años murió la madrugada de este miércoles en un hospital del Instituto Hondureño de Seguridad Social, tras resultar herido la noche del martes en un enfrentamiento con agentes antimotines en Tegucigalpa.
El otro muerto es un activista del movimiento de Resistencia contra el golpe de Estado que participaba una protesta en un sector de barriadas de la capital, dijo la Policía, que alegó desconocer las circunstancias de ambos decesos.
Los hondureños salieron a las calles apenas minutos después de las 10 de la mañana (misma hora en Nicaragua), cuando el Gobierno estableció una pausa de siete horas en el toque de queda.
La estampa de la jornada en Tegucigalpa la pusieron miles de personas agolpadas ante supermercados, gasolineras, comercios y bancos para abastecerse de alimentos, agua, suministros, combustibles y dinero, antes de que reiniciara el toque de queda, anunciado como “indefinido”, pero que luego fue anunciada sus suspensión para esta mañana .
“Voy a comprar combustible para poder ir a comprar comida”, dijo a Acan-Efe Mario, un comerciante de 50 años, mientras guardaba su turno en una kilométrica cola ante una estación de servicio capitalina.
MICHELETTI “TERCO”
“Hay mucha terquedad en el gobierno de Micheletti”, agregó, al resumir sus sensaciones, tras alrededor de 42 horas de toque de queda y parálisis en el país.
Para Luis Fernando López, arquitecto, “todo está feo” y “la situación está mal” en el país, motivos por los que dijo que trata de hacer acopio de combustible en previsión de más días de toque de queda.
Aseguró que no ha dejado de trabajar estos días desde casa, pero que durante el paréntesis en el toque de queda iba a reunirse con otros compañeros para actualizarse sobre las labores de los últimos días que, sin embargo, le han servido para algo bueno.
“Como la chica no ha venido a la casa, estoy aprendiendo a cocinar”, dijo.
Uno de los seguidores de Zelaya, Manuel Antonio Díaz, recordó a Acan-Efe que “mucha gente vive al día” en Honduras, país con alrededor de un 75 por ciento de su población por debajo del umbral de la pobreza.
“Dos días sin salir a la calle para mucha gente en este país es una condena”, dijo.
La afluencia fue tan masiva que las autoridades optaron por llamar a la población a la calma a través de radio y televisión y comunicar que hay “suficiente abastecimiento de combustible” y los supermercados tienen “inventarios para catorce días”.