Omar Núñez, mejor nadador fondista de Nicaragua. ( LA PRENSA/Loanny Picado)

La resistencia no se ahoga!

Especial para LA PRENSA Son las primeras horas de la mañana cuando el sol empieza a sembrar las primeras sombras largas en los barrios de Managua. También es el momento cuando Don Omar, entrenador de natación, ya está sentado con un cronómetro en su mano derecha en la orilla de la piscina militar Barracuda. La […]

Especial para LA PRENSA

Son las primeras horas de la mañana cuando el sol empieza a sembrar las primeras sombras largas en los barrios de Managua. También es el momento cuando Don Omar, entrenador de natación, ya está sentado con un cronómetro en su mano derecha en la orilla de la piscina militar Barracuda. La gorra cubre su cabeza y protege sus ojos del fuerte reflejo cegador del agua, le permite seguir a los movimientos rítmicos de su propio hijo y mejor nadador fondista de Nicaragua, Omar Núñez.

“Fue a unos cinco años de su edad” dice Don Omar, cuando por primera vez acompañó a su hijo a romper la superficie de la única piscina en Managua de larga distancia. Veinte años más tarde, estaban entrenando para el torneo en Puerto Rico, casualmente el pasado domingo 6 de septiembre.

“Ahí los competidores estarán nadando unos 3.5 kilómetros en estilo libre en agua abierta hacia la playa saliendo de la Isla de Cardona. Puede ser un buen presagio” dice, mencionando que otra Isla de Cardona queda a una distancia parecida de Corinto hasta la costa pacifica de Nicaragua.

Los años anteriores Omar Núñez terminó la competencia en séptimo, sexto y quinto lugar. “Le tocará el cuarto ahora” le propongo a Don Omar, quien se divierte riéndose de una manera simpática de la idea como si el deporte fuera algo tan regular.

“Ni sabremos que hará el tiempo” sigue explicando.

“En esta temporada del año es probable que haya tormentas hasta huracanes” la razón por la que en el 2004 Omar Núñez, se quedó paralizado en Miami,donde hacia escala.

“Frank se llamó el huracán”, aclara Omar Núñez quien acaba de llegar en la orilla de la piscina, salpicando un poco la hoja con mis notas, aparentemente de mente despierta sin señales de cansancio mientras me quedé algo sorprendido por su respuesta inmediata.

“EL DEPORTE ES AGUANTAR”

Como nadar en la vida joven de Núñez nunca era parte de su educación escolar como ocurre en muchos países del primer mundo, pasaba horas en su tiempo recreativo con entrenamiento, ganándose sus primeros títulos a unos alrededor de los 15 años.

“Hoy estamos a unas 10 sesiones semanales de entrenamiento de las cuales una dilata 2 horas cumpliéndolas de las 5 hasta las 7 de la mañana o de la tarde”, nadando hasta una docena de kilómetros diario, explica su papá. “El deporte es aguantar; La resistencia, la mente” dice Omar Nuñez, dándose otro respiro , explicando como se puede pasar día por día bajando y subiendo en la misma línea de la misma piscina.

Es precisamente esta misma resistencia que últimamente le ha llevado a competencias de nivel centroamericano hasta mundial. Este tipo de desafíos son los que le dan el ánimo para seguir entrenando de manera incansable día por día. Aparte de las competencias, el nadador nicaragüense pasa el día estudiando comunicación y los lenguajes inglés y francés en la UNAN- Managua.

LOGROS A TRAVÉS DE CONOCER SUS LÍMITES

Las Olimpiadas de Beijing (Asia) del año pasado fue un premio para Omar Núñez. En este evento mundial adelantó unos 21 competidores internacionales y últimamente se encontró en lugar 75 de estilo libre. El participara en un campeonato de tal nivel le da la oportunidad de mejorar midiéndose con estrellas internacionales.

“Representar mi patria es un honor” explica Omar Núñez, apoyándose con un brazo en la cadena de flotadores que separa el carril de natación del otro.

Sin embargo, el enfoque del mejor nadador nicaragüense son los campeonatos centroamericanos donde él se encuentra entre los mejores competidores en aguas abiertas estilo libre, 400 metros y mil 500 metros piscina estilo libre.

Omar sonríe al acordarse de su triunfo más reciente en abril 2009 en la Bahía de Colón, Panamá, donde dejó unos 26 competidores. Su gran esfuerzo quizás ya se espera este domingo en Puerto Rico o al final del año en los Juegos Centroamericanos en Tegucigalpa.

“Lamentablemente será mas probable que en diciembre lleguemos a Honduras que los juegos tengan lugar, debido al reciente golpe de estado” admite Don Omar.

EL PAPÁ COMO ENTRENADOR

“Ser papá me ha permitido una continuidad para servirle a mi hijo como entrenador por varios años” explica Don Omar, refiriéndonos a las ventajas y desventajas que desempeñar el doble rol de ser papá y entrenador.

Sin embargo, como papá uno no se encuentra tan cerca a la Federación Nicaragüense de Natación como si fuera un entrenador de ellos mismos. Con respecto a los gastos, no siempre se lo permite acompañar su hijo a los campeonatos, pero Don Omar lo toma con calma.

“Nos hablamos durante los entrenamientos. Si realiza una buena marca, le felicito. Si no, nos hablamos, enfocando dónde posiblemente se encuentra el potencial o las fallas para volver a buenas marcas”, dice.

Algunas pueden ser razones de nutrición tal como falta de descanso, entre otros – y asegura: “Lo más importante ocurre en las numerosas horas de entrenamiento. Y gracias a muchas horas de colaboración, Omar sabe cómo realizarlo en los campeonatos”, señala.

Omar sale con un salto versado del agua a tierras firmes de la Barracuda, llevándose una pequeña cascada que luego forma un charco al rededor de sus pies. La toalla le quita las ultimas gotas. El entrenamiento se acabó – hasta la tarde, la hora cuando vuelva a entrar, siempre acompañado por su entrenador y papá.

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