El presidente de Guatemala, Álvaro Colom, pidió ayer a los medios de comunicación de su país que el tema del hambre que afecta a unos dos millones de guatemaltecos “no pase de moda, porque es un trabajo que requiere de muchos años”.
Tras nombrar a la doctora Lily Caravantes como nueva titular de la Secretaría de Seguridad Alimentaria de la Presidencia (Sesan), el mandatario aseguró que la estrategia adoptada por su Gobierno para hacer frente a la crisis alimentaria “es sólo una etapa del plan de largo plazo”.
La crisis alimentaria y nutricional, que amenaza a unos dos millones de personas de 400,000 familias a nivel nacional es producto “de más de 50 años de abandono” de la población pobre del país, según Colom.
Según el mandatario, desde que se inició la crisis, en julio pasado, su Gobierno ha entregado alimentos de emergencia a las 54,000 familias más afectadas, habitantes del denominado “corredor seco”, en el este y noreste del país.
El presidente decretó hace dos semana un “estado de calamidad pública a nivel nacional” para agilizar el acceso a los recursos ofrecidos por la comunidad internacional para ayudar a esas familias y a otras 350,000 consideradas “vulnerables” por haber perdido sus cosechas agrícolas como consecuencia de la prolongada sequía.
Colom anunció que espera para hoy la llegada de una donación del Gobierno de Venezuela de unas 4,000 toneladas de alimentos, entre ellos leche en polvo, arroz, frijoles y soya, que se distribuirán entre las familias afectadas.