- Upanic tiene reportes de daños en León, Chinandega y Estelí en arroz secano, sorgo, soya y frijol
Roberto Mora/Estelí
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Nicaragua podría ser el próximo país de Centroamérica en decretar estado de desastre, siempre que atienda los problemas de los productores ante los efectos del fenómeno El Niño, que trae sequía al país.
Así lo expresó ayer el presidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic), Manuel Álvarez, en referencia a la situación que atraviesan los agricultores como producto de la sequía.
Según Álvarez, la situación es seria en León, Chinandega y Estelí, en productos como el arroz, sorgo, soya y frijol.
A los agricultores se les ha perdido incluso la producción de arroz secano, una especie que no necesita riego para desarrollarse, porque le basta con que llueva cerca de lo normal, pero esta vez las precipitaciones están lejos de lo que requiere la variedad.
Lo más dramático, sin embargo, es lo que les ha ocurrido a algunos productores de sorgo.
Álvarez aseguró que en el sorgo prefirieron destruir plantaciones porque las semillas germinaron de forma dispareja, lo que les traería mayores pérdidas al momento de la cosecha.
A otros productores de sorgo las semillas ni siquiera les germinaron.
“En un mes de lluvia para qué te vas a arriesgar, el sorgo es valiente, pero necesita mínimo dos meses y medio de agua (lluvia) y te aguanta el resto, pero ahora para qué”, comentó Álvarez.
ESTABA ADVERTIDO
El presidente de Upanic señaló que el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) ya les había advertido de esta situación.
Supuestamente el Ineter les había informado que en algunos lugares las precipitaciones iban a disminuir entre un 50 por ciento y hasta un 90 por ciento, debido a los efectos de El Niño.
Gracias a las advertencias, los productores tuvieron una primera etapa aceptable en la presente época lluviosa, pero podrían no correr con la misma suerte en los últimos tres meses de la temporada.
El Ineter todavía no tiene las conclusiones sobre el comportamiento de las lluvias de septiembre, porque faltan dos semanas para que termine el mes, sin embargo, los meteorólogos ya confirmaron que el déficit de lluvias existe.
Álvarez se mostró un poco desesperado por la situación, en parte, porque consideró que hasta el momento el Gobierno no le ha dado al tema la importancia que le corresponde.
UNA CADENA DE PROBLEMAS
“El problema es que los productores le quedan debiendo al banco, y banco es banco, tenés que pagarle. El problema es serio por todos lados. El Gobierno no le ha prestado la atención que debería; ya las Naciones Unidas lo dijo, que nosotros podemos seguir a Guatemala (en sequía)”, expresó el presidente de Upanic.
En fenómenos como éste, cada minuto cuenta. La semana pasada el Centro de Predicción del Clima, de Estados Unidos, informó que El Niño estaba débil y en los próximos meses podría fortalecerse hasta ser moderado.
No obstante, Álvarez insistió en que “no es que si nos va a afectar El Niño, es que ya nos está afectando, lo que pasa es que no hemos sacado cuentas”.
Las primeras cuentas de estas afectaciones podría sacarlas hoy Upanic, en una reunión ordinaria.
La Defensa Civil también podría ofrecer algunos datos de la sequía este jueves.
Lo que sí confirmó el presidente de Upanic es que los daños en León y Chinandega son “severos”.
Los productores temen que el impacto de esta sequía sea similar al que provocó El Niño de 1997, que redujo la producción hasta en 14 por ciento, y pérdidas de al menos 21 millones de dólares.
Sin embargo, lo peor de aquella experiencia no se observó en los meses secos, sino en los húmedos.
Tras El Niño llegó La Niña, que causa inundaciones. En ese contexto ocurrió el huracán Mitch, en 1998, que se convirtió en el ciclón más destructivo en la historia de Centroamérica.
Por lo pronto, los municipios más amenazados por la sequía son los de la franja central del país, entre Madriz, frontera con Honduras, y Boaco, al norte del Lago Cocibolca. Son los 25 más secos del territorio nacional.