- Presidente francés y su esposa inspiran obra de teatro
La pareja formada por el presidente Nicholas Sarkozy y su esposa, la italiana Carla Bruni, han inspirado de una forma muy libre la obra de teatro Escándalo en el palacio (¿del Eliseo?), en la que la trama principal son los problemas sobre el amor y el poder que se mimetizan.
Se trata de una ficción, pero cualquier parecido entre los dos protagonistas de esta comedia, que se representa en el teatro Reina Victoria, con Sarkozy y Bruni, no es sólo pura coincidencia.
La obra tiene lugar en el salón de Bernard Mathieu, un presidente cincuentón de un país no especificado, y de su joven esposa Paola d'Angio, curiosamente una ex top-model y presentadora de televisión de origen italiano.
La pareja asiste nerviosa a la retransmisión de un diario televisado que anuncia la difusión de unas imágenes tomadas por unas cámaras de seguridad: se ve al presidente Mathieu haciendo el amor con Paola en los baños de un palacio oficial, cuando todavía estaba casado con su ex esposa.
En la obra el mandatario quiere renunciar: “Ya no soy el presidente de la República, soy el presidente que hace el amor en los baños”; pero ella no quiere oírle hablar de renunciar.
Pedro Ruiz, autor, director y actor principal de Escándalo en el palacio, asegura que trató de hacer una comedia “sobre dos seres humanos atrapados por su posición, sus ambiciones y una enorme presión mediática”.
Sin embargo, el actor tampoco oculta que se inspiró en la pareja Sarkozy-Bruni, pero jura que sus personajes no son más que “arquetipos cercanos, más una radiografía de todos”.
MÁS EXQUISITOS QUE MARYLIN Y KENNEDY
Y es que la relación de la actual pareja presidencial francesa ha resultado exquisita para la prensa rosa y por tal razón no es extraño que haya inspirado alguna historia de amor.
Hace algunos meses, el afamado publicista Jacques Ségéla aseguró en uno de sus libros que el presidente le aseguró a Bruni, que juntos estarían “mejor que Marylin y Kennedy”.
Tal confesión tuvo lugar en una cena en la casa del autor del libro; un acontecimiento donde la pareja tuvo su primera conversación que terminó por convertirse en un amor a primera vista.
“Te conozco bien, aunque no nos hayamos encontrado antes (…). Lo sé todo sobre ti porque soy parecido a ti”, le comentó Sarkozy, quien dijo sentirse aliviado por ver a “una mujer bella que fuma y bebe”.
LA HORA DEL ANUNCIO
El mandatario le sugirió que si anunciaban entonces su compromiso estarían mejor que la actriz estadounidense Marilyn Monroe y el presidente de los Estados Unidos, John Kennedy, quienes mantuvieron una relación que ha pasado a la posteridad como un símbolo universal de seducción y poder.
El juego de insinuaciones se siguió desarrollando a lo largo de la velada, que había sobrepasado ya la 1 de la madrugada, en la que Sarkozy evocó lo tortuoso que sería una relación entre ambos, suculenta carnaza para los paparazzi.
“En materia de gente eres un aficionado”, dijo ella antes de revelar que su encuentro con el rockero Mick Jagger duró ocho años en los que atravesaron “todas las capitales del mundo” sin que un sólo fotógrafo les hiciera una foto.
Poco tiempo después la pareja se casaba en una ceremonia privada en el Palacio del Eliseo, después de un sonado y efímero noviazgo que colapsó todas las portadas de las revistas del corazón.