Robin Williams (La Prensa/ Magnolia Pictures)

El “buen corazón” de Robin Williams

[doap_box title=»Comenzó en la televisión» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Con el mismo sentido del humor, más de un medio todavía publica que nació en Escocia, sólo porque él lo había dicho como una de sus bromas, en otra entrevista parecida. Pero en realidad, Robin McLaurin Williams nació en Chicago, el 21 de julio de 1951. Hijo único […]

[doap_box title=»Comenzó en la televisión» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Con el mismo sentido del humor, más de un medio todavía publica que nació en Escocia, sólo porque él lo había dicho como una de sus bromas, en otra entrevista parecida. Pero en realidad, Robin McLaurin Williams nació en Chicago, el 21 de julio de 1951. Hijo único y con padres que siempre trabajaron, él encontró al humor, como la mejor forma de llamar la atención. No le fue tan bien en la Escuela Secundaria de Redwood High School, de San Francisco, cuando sus compañeros lo eligieron como aquél con menos probabilidades de éxito. Amigo de Christopher Reeve, Robin Williams incluso se inclinó hacia las más serias clases dramáticas de Julliard, hasta que un profesor insistió en que estaba perdiendo el tiempo, si no se dedicaba a la comedia. Recién casado con su noviecita Valerie Velarde, Robin necesitaba una entrada económica y la encontró presentándose en un night club, donde un productor de TV le dio la mejor oportunidad de su carrera.

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Es inevitable salir serio de una entrevista con Robin Williams. Con el mejor sentido del humor de Hollywood, siempre logra alguna sonrisa, como cuando desde el principio de nuestro encuentro, ve la anotación en nuestra grabadora y pregunta bromeando “¿[email protected] es tu nombre completo?” Recién recuperado de un problema cardíaco, se enorgullece en mostrarse con “buen corazón”. Y aunque no facilita la transcripción de sus entrevistas, cambiando constantemente los tonos de voz o agregando sonidos extraños (al puro estilo Mork), al menos demuestra que sigue siendo divertido fuera del cine o la TV, porque no precisa ningún guión, para mostrarse tal cual es.

::: ¿Cómo nota el paso del tiempo en su carrera?

– Viendo el amanecer (ríe). Cuando yo recién empezaba, me presentaba en vivo, ni siquiera había micrófonos, solo gente que decía “Pásala”. Estábamos a la última moda, cuando éramos jóvenes: No había Internet en mi infancia. Solo existían los cassettes de audio y eso era todo.

::: ¿Y cómo se lleva hoy con la era moderna de Facebook o Twitter?

– La gente joven y su tecnología. ¿Es apropiado el twitter durante las relaciones sexuales? Debe ser lo máximo tipiar un orgasmo “omg, omg, wtf, zzz”. A veces, me siento muy viejo, literalmente. “Tu madre y yo nunca estábamos en línea, las aspirábamos. Eso sí lo hacíamos.” (bromea comparando la línea de internet con las líneas de cocaína). De chico yo tenía un joystick, pero el mío lo tenía incorporado al cuerpo…

::: ¿Entonces no tiene página propia en Internet, My Space o Facebook?

– No. Para nada, estoy demasiado atrasado en ese nivel. Cuando llego a casa, veo a mi hijo que escucha música, baja archivos de mp3 y también escribe, todo al mismo tiempo. Yo me siento Rain Man. Va definitivamente más rápido que yo, mucho más rápido. Lo que sí hago es jugar en Internet.

::: ¿De verdad?

– Sí. Voy a esos juegos y es genial porque me gana un chico de 9 años (Risas). Y si pregunto la edad me dicen “Lo suficientemente grande como para romper tu… viejito”. Solo me queda decirles “Gracias”. Todos estos juegos de guerra te dan un sentido para nada realista porque si te pegan un tiro, siempre hay otra vida para volver a jugar. Pero después que me mataron 25 veces y en la realidad me operaron del corazón, empiezo a plantearme si realmente es divertido todo eso.

::: Mientras la mayoría de los actores luchan por dejar atrás el estereotipo de sus personajes, a usted lo siguen contratando en estilos de cine completamente diferentes…

– ¿Te refieres a la cantidad de trabajo que tengo? Ha sido muy interesante hacer todo tipo de cine, incluso películas siniestras como ‘One Hour Photo’. Y The World’s Greatest Dad tiene mucho humor negro, veremos si le gusta a la gente. Yo la hice porque me parecía una idea muy buena. Me gustaba el director, Bobcat Goldthwait, lo conozco desde hace siglos y en sus películas anteriores se notaba su completa falta de miedo. Yo sabía que podía aparecerse con algo muy bizarro pero con cierta humanidad interesante. Por eso hice esta película.

::: Si hay algo que sorprende en la película The World’s Greatest Dad, es que aparece completamente desnudo ¿Es la primera vez?

– No. En verdad, es la segunda vez. La primera había sido en ‘Fisher King’, pero fue un desnudo en Central Park, en una noche muy fría así que tenía excusas al decir “Miren, es pequeñito, pero feroz”. En este caso, fue muy extraño. Yo tuve la idea de salir desnudo en aquella escena y se lo sugerí al director. No buscamos una sonrisa. El director pensó que si tomaba la cámara en una forma donde no me vieran ahí abajo… sería como decirle al público que no es suficientemente adulto como para ver un pene. Debíamos haber mostrado vaginitas, chiquititas (vuelve a reir).

::: Lo gracioso es que en la misma escena, no aparece completamente desnudo, porque se dejó las medias puestas.

– Sí. Es lo que hace la mayoría de los hombres. Me encanta. La mayoría me dice “Yo hago eso. Delante de las mujeres me dejo las medias puestas. Nunca me saco todo por completo.” Si te sacas las medias con una chica, significa que estás demasiado enamorado (más y más risas).

::: ¿Y es verdad que para esta película lo depilaron especialmente con cera y precisaron dos mujeres para hacerlo?

– Sí. Se tomaban un descanso y decían “Hace dos años que venimos trabajando con el frente del Señor Williams” y me comentaron que podían hacer un suéter con todo el pelo que me sacaron. Pero de verdad, hubo un momento en que me pidieron permiso para tomar un descanso. Me sentí realmente mal por ellas.

::: ¿Tuvo que tomar algún calmante por la depilación?

– No. Después de un tiempo te acostumbras. Pero al final estaba gritando “No, no más, no más… saquénmelo”

::: ¿El título no es un poco absurdo para una película como ésta, donde su personaje realmente no es el mejor del mundo?

– A mi me parece genial. No, me encanta que ahora los distribuidores digan “Nosotros solo íbamos a llamarla ‘Papá’.” Es muy francés decir que no existe nadie que sea el mejor del mundo.

::: ¿Usted se considera el Mejor Padre del Mundo?

Me considero el mejor padre que puedo ser.

::: ¿Desde su punto de vista, como padre, cuál de todas las escenas le costó más?

– Lo más difícil es pensar que pueda perder a mi hijo. Ni siquiera ahora puedo imaginarlo. Y tampoco fue difícil pensar lo que sería algo así. El mundo entero se desmorona. Todo se desploma de golpe. Y no importa la edad que tengas. Hablé con gente que tiene 80 o 90 años, padres con hijos que se murieron y dicen “Yo siempre pensé que me iba a ir antes que él.” Pensar que vas a perder un hijo es devastador. Y la idea de la película, cuando mi personaje escribe una carta porque no quiere que lo recuerden mal, no lo hizo como una oportunidad para buscar el éxito como escritor.

::: ¿Entonces podemos adelantar que el hijo muere en la película?

– Acabas de contar el final. Es como salir diciendo “El Titanic se hunde” (Ríe). ¡Bastardo!

::: Solo quería relacionar la muerte de la película con la forma en que murió David Carradine, asfixiado después de una extrañísima actividad sexual. ¿No cree que la gente pueda hacer comparaciones en ese sentido?

– Bueno, la familia de Carradine ya dijo que al parecer fueron asesinos de Kung Fu. Ojala fuera una broma, pero es la verdad. Y en la película, la motivación de mi personaje es muy importante, porque cuando lo encuentra así, no quiere que lo recuerden de esa forma. El hermano del director falleció y un reverendo comentó que en el momento de la verdad, cuando se pierde un amigo o lo que sea, el mejor honor es recordarlo como era.

Con el título ‘El Mejor Padre del Mundo’ (o ‘World’s Greatest Dad’ en inglés), Robin Williams se aleja una vez más de la comedia, para acercarse al drama de un padre que tiene que criar, solo, un hijo adolescente que hace lo imposible por cambiar el título de la película en ‘El Peor Hijo del Mundo’. Y con una historia que habla de sueños que se convierten en pesadillas, en la vida real es evidente que Robin Williams también encuentra el mejor humor en las más serias situaciones, como cuando fuera de broma, hace poco lo operaron del corazón, para salvarle la vida.

::: ¿Hoy ya está bien de salud?

– Sí. Después de la cirugía en el corazón, me emocionaba muy, muy fácil. Siempre después de una cirugía con corazón abierto, cuando te preguntan “¿Como estás?”, uno contesta entre lágrimas “Gracias por preguntar” (Ríe). Es como si en vez de una válvula, me hubieran dado una pequeña vagina (no para de reir), porque me pasó de todo desde que salí de la cirugía. Conseguí una segunda oportunidad en la vida. Pero creo que me perdí la oportunidad de cambiar mi corazón por 50 dólares para que me dieran el nuevo Apple iHeart.

::: ¿Cómo empezó todo? ¿Hubo algún momento en particular donde empezó a sentirse mal?

– (Imitando el acento español) Sentía que podía bailar música latina, pero no me sentía bien.

::: ¿Pero cómo fue que terminó en una sala de cirugía?

– Estaba andando en bicicleta y justo cuando estaba subiendo una montaña, empecé a sentirme mal. Hasta la bicicleta debe haber sugerido que paráramos. Después, me hicieron un angiograma y descubrieron que me había explotado una válvula. Enseguida pensé “¿Qué soy yo? ¿Un Chevrolet?” (Ríe). Cuando explota una válvula, el corazón funciona un 20% menos. Después de una prueba, me sugirieron cambiarla. Pregunté mis opciones y la primera fue una válvula de cerdo, pero mis amigos judíos me dijeron que pidiera otra opción. Yo quería la válvula de un caballo (Sigue riendo). Y al final conseguí una válvula artificial, que es maravillosa. Al principio, el cerebro te dice que volviste, el corazón también vuelve, pero lo último que se recupera es el resto del cuerpo.

::: ¿Y ya está perfectamente bien? ¿Volvió a las recorridas en bicicleta?

– Volví a la bicicleta. Estoy en un 93.4%, apreciando las cosas más sencillas, como el aliento (Más risas). Ahora me siento bien.

::: ¿Qué descubrió con semejante experiencia?

En la película hay una frase muy dolorosa donde el hombre, al final dice “Una cosa es estar solo y otra cosa es estar alrededor de gente que te hace sentir solo”. Pero también dice algo que es muy cierto, para mí, “La vida es demasiado corta.”

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