- Sube tensión entre ambos países
TIRO, LÍBANO/AFP
Al menos dos cohetes fueron disparados este viernes desde el sur de Líbano contra el norte de Israel, suscitando la respuesta inmediata del Estado hebreo, que bombardeó un pueblo libanés, según fuentes de seguridad.
Dos cohetes fueron lanzados contra el norte de Israel desde el pueblo libanés de Qlaile, situado a 15 km de la frontera con el Estado hebreo, indicó un responsable de los servicios de seguridad. Los disparos no fueron reivindicados.
Un portavoz del Ejército israelí declaró a la AFP que “varios cohetes lanzados desde Líbano estallaron esta tarde en el sector oeste de Galilea, sin causar heridos”.
“Nuestras fuerzas respondieron. Nuestra artillería disparó entre 12 y 15 obuses contra Líbano”, añadió.
El portavoz israelí añadió que “consideramos este incidente como muy grave, y estimamos que el Gobierno y el Ejército de Líbano tienen la responsabilidad de impedir tales ataques”.
“Restos de al menos un cohete Katiusha, disparado desde Líbano, fueron encontrados en el sector de la ciudad de Naharyah y del kibutz Guesher Aziv”, en el oeste de Galilea, indicó una fuente policial.
En los alrededores de Qlaile, el Ejército libanés y la Fuerza de Naciones Unidas en Líbano (FINUL) hallaron dos plataformas lanzacohetes, según un responsable de la seguridad.
La Fuerza de la ONU precisó haber abierto una investigación y llamó a ambas partes “a un máximo de contención” y “a respetar el cese de hostilidades”.
Desde Nueva York, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, condenó el ataque con cohetes lanzados desde el sur del Líbano contra el norte de Israel, llamando “a todas las partes a la cautela”.
“Este incidente pretende provocar tensión y arrastrar el Líbano a una situación de crisis”, afirmó el primer ministro libanés saliente, Fuad Siniora, que habló de “ataque a la soberanía de Líbano”.
Los pasados enero y febrero se produjo un incidente similar. Varios cohetes se abatieron en el norte de Israel, dejando un herido.
Hezbolá, contra el que el Estado hebreo libró una guerra de 34 días en 2006 a raíz de la captura por ese movimiento de dos soldados israelíes, negó entonces toda implicación en los disparos.