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Los infaltables ataques a Estados Unidos por parte del presidente Daniel Ortega no han provocado consecuencias en la cooperación que ese país otorga a Nicaragua. La Embajada estadounidense en Managua confirmó que se mantiene un programa bilateral “muy fuerte” y que la cooperación para el próximo año será de 50 millones de dólares.
Durante la firma de un convenio con la Universidad Centroamericana (UCA), que permitirá beneficiar a profesores de inglés de todo el país, el embajador Robert Callahan dijo que según cálculos realizados hace dos semanas, el programa de apoyo bilateral será de 50 millones de dólares que se canalizarán a través de proyectos de intercambio educativo, apoyo militar y una amplia gama de programas de cooperación.
“Estamos comprometidos completamente con el pueblo de Nicaragua y queremos seguir trabajando con el pueblo”, dijo Callahan.
A HONDURAS LE CONGELAN
Mientras tanto, repitiendo lo que hizo a Nicaragua a raíz del fraude electoral, la Corporación Cuenta Reto del Milenio (CRM) decidió suspender la entrega de tres partidas de ayuda a Honduras, como consecuencia del Golpe de Estado perpetrado hace más de dos meses.
En un comunicado publicado en su sitio de Internet, la CRM anunció que “dados los recientes acontecimientos en Honduras, que son inconsecuentes con el compromiso del Gobierno democrático”, su consejo directivo resolvió terminar dos actividades planeadas en el sector privado del transporte que totalizan 11 millones de dólares.
Además, suspendió la entrega de unos 4 millones de dólares que contribuirían a la construcción de una carretera financiada por el Banco Centroamericano para la Integración Económica (BCIE).
Estos fondos son parte de los 135 millones de dólares que la CRM aún no había ejecutado, de un total de 215 millones asignados a ese país. Igual que en Nicaragua, la CRM continuará ejecutando los proyectos para los que ya se habían comprometido fondos a través de contratos.
La corporación también anunció que seguirá monitoreando la situación hondureña en coordinación con el Departamento de Estado y otros organismos del Gobierno de Estados Unidos.
Además, el Gobierno estadounidense retiró otros 18 millones de dólares en asistencia, destinados entre otros fines a programas dirigidos al fortalecimiento de las instituciones hondureñas y las fuerzas armadas.
Sin embargo, el Departamento de Estado aclaró que mantendrá programas de asistencia que no son canalizados a través del Gobierno, sino que benefician directamente a los hondureños.
Callahan dijo que éstas son medidas de presión, porque quieren alentar el proceso de solución de la crisis constitucional en Honduras y están usando todas las medidas posibles para encontrar una solución. Reiteró que su país apoya el Acuerdo de San José del presidente Oscar Arias y creé que es el camino más indicado para solucionar la crisis que vive Honduras. “Para nosotros es muy importante tener en Honduras un presidente libremente elegido”, advirtió.