- Es presentadora de un programa de la cadena MTV
La alfombra roja de Venecia consiguió ayer la foto más buscada, la de George Clooney y su novia, la italiana Elisabetta Canalis, que oficializaron así su relación ante cientos de seguidores que esperaban frente al Palacio de Festivales desde primera hora de la tarde.
Clooney apareció de riguroso esmoquin y Canalis con vestido largo azul turquesa, con escote palabra de honor, drapeado en el pecho y suelto con capas de gasa, que, según medios locales, es de la casa francesa Chanel.
En todo momento sonrientes, la pareja recorrió junta la alfombra roja con motivo del estreno de The men who stare at goats, el filme dirigido por Grant Heslov, protagonizado por Clooney y Ewan McGregor, que se estrenó en la Mostra.
Ante los reclamos de sus fans, Clooney abandonó momentáneamente a su pareja para firmar autógrafos con su mano derecha vendada, debido a un accidente con una puerta de un coche, según explicó el actor en una rueda de prensa.
Clooney firmó autógrafos, se hizo fotos y respondió a las preguntas de sus admiradores, que habían colgado carteles como “Come here again”.
BROMAS SOBRE SU SUPUESTA HOMOSEXUALIDAD
A propósito de su mano, explicó que se la ha roto con una puerta de un coche. “Me gustaría poder decir que me lo hice jugando al baloncesto, pero no fue así. Me estoy volviendo tonto con la edad”.
Aunque los asistentes a la rueda de prensa no parecían estar de acuerdo con esa observación.
Un periodista no sólo le declaró su amor sino que se quitó camisa y pantalones para quedarse sólo con la corbata y en calzoncillos, en los que se podía leer: “George, choose me”.
“George, tómame. Dame sólo un beso”, fueron algunas de las frases del enamorado, al que el actor contestó: “La corbata es bonita y es más que suficiente. Quédate ahí y luego hablamos”.
El actor volvió a bromear diciendo: “Grant y yo queríamos anunciar hoy nuestra boda —y, sonriendo pero con un tono menos bromista, añadió— puedo ver tu mente y puedo ver lo que estás pensando”.