Róger Arteaga. (LA PRENSA/ARCHIVO/J. ORTEGA)

Dinamarca recorta ayuda a Nicaragua

Falta de gobernabilidad y democracia en el país “preocupa” al Gobierno danés, que no descarta congelar la ayuda en el 2010 [doap_box title=»Santos, una vez más, desinformado» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] El canciller Samuel Santos se limitó a responder que estaban llamando al embajador de Nicaragua en Dinamarca, Ricardo José Alvarado Noguera, para confirmar la información, ya […]

  • Falta de gobernabilidad y democracia en el país “preocupa” al Gobierno danés, que no descarta congelar la ayuda en el 2010
[doap_box title=»Santos, una vez más, desinformado» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

El canciller Samuel Santos se limitó a responder que estaban llamando al embajador de Nicaragua en Dinamarca, Ricardo José Alvarado Noguera, para confirmar la información, ya que aseguró que no habían sido notificados de manera oficial sobre la decisión del Gobierno de ese país.

Santos indicó que le extrañaba que la decisión de parte de la cooperación danesa haya sido oficializada primero en una nota pública y no por los canales oficiales.

También de manera escueta, el dirigente del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Arnoldo Alemán, manifestó que lamentaba “cualquier suspensión de ayuda a nuestro país, porque eso implica más pobreza y hambre, debido al mal gobierno y la incapacidad que tiene para dirigir Nicaragua”.

Para el diputado José Pallais, la decisión de Dinamarca es “una mala noticia, porque Nicaragua todavía es muy dependiente, y más en esta crisis internacional y nacional, en la que se requiere y necesita de esos fondos de la cooperación”.

Pallais es del criterio que Dinamarca ha sido muy generosa con su cooperación, no obstante, “el Gobierno ha sembrado mucho descontento, mucho resquemor entre la comunidad internacional con sus actuaciones, fundamentalmente a partir del fraude electoral, y ahora estamos cosechando lo que se ha sembrado”.

María José Uriarte[/doap_box]

El Gobierno de Dinamarca, uno de los mayores donantes de Nicaragua, decidió ayer recortar cerca de 10 millones de dólares al monto de cooperación que había asignado al país para el 2010, debido a la “preocupación” que existe por la falta de gobernabilidad y transparencia que impera en Nicaragua a raíz del fraude electoral de noviembre pasado.

Además anunció que el monto de ayuda restante, que asciende a unos 135 millones de coronas (cerca de 26 millones de dólares), lo canalizará a través de la empresa privada y los organismos no gubernamentales, en detrimento del Estado, lo que viene profundizar crisis financiera que agobia al Gobierno debido a la congelación de la cooperación internacional.

El Gobierno danés tampoco descartó la posibilidad de “congelar” en el 2010 su cooperación con Nicaragua, por lo que advirtió que seguirá de cerca la evolución de la situación política y democrática del país.

La medida fue adoptada a raíz de una visita que realizó en Nicaragua la ministra de Cooperación de Dinamarca, Ulla Toernaes, entre el 23 y 26 de agosto, donde se reunió con miembros del Gobierno y con el presidente Daniel Ortega, según informó ayer la agencia de prensa francesa AFP.

Toernaes explicó en un comunicado, disponible en el portal electrónico del Ministerio de Relaciones Exteriores de Dinamarca, que “Dinamarca y otros donantes están muy preocupados por la evolución en Nicaragua”.

“El propósito de la visita era evaluar el desarrollo de la (cooperación) danesa y dar un mensaje claro al Gobierno de Nicaragua y fuerzas democráticas de la necesidad de respetar los principios democráticos fundamentales”, añade la nota.

Pese a que la funcionaria danesa reconoció en su pronunciamiento que Nicaragua sigue siendo “uno de los países más pobres de América Latina”, anunció que el presupuesto de cooperación asignado para este país en el 2010 pasaría de unos 180 millones de coronas (34.6 millones de dólares) en 2009, a 135 millones de coronas (26 millones de dólares) en 2010, por debajo incluso de lo previsto en la ley de finanzas danesa de 2010, donde estaba fijada en 150 millones de coronas.

“He decidido reestructurar la cooperación danesa . El énfasis ha cambiado desde el Estado para el sector privado y la sociedad civil”, precisa.

Indicó que seguirá “muy de cerca” la situación, para “controlar” que el dinero danés vaya a proyectos que beneficien a la población. Además la ministra se dijo dispuesta a “revisar y si es posible congelar la ayuda” si resulta necesario.

ENTRE LOS MAYORES COOPERANTES

Dinamarca es uno de los principales países donantes que apoya a Nicaragua en su lucha contra la pobreza, después Japón, China-Taiwán y la Unión Europea, según datos del Banco Central de Nicaragua (BCN).

En el 2008 Dinamarca entregó al sector público nicaragüense, en concepto de donación, cerca de 14.8 millones de dólares, los que fueron orientados hacia programas de apoyo al sector transporte (6.6 millones de dólares), educación (4.5 millones de dólares), medio ambiente (1.2 millones de dólares), sector agrícola (0.9 millones de dólares), entre otros, según cifras oficiales.

Desde 1981 Dinamarca brinda cooperación a Nicaragua, por ser el segundo país más pobre de América Latina, después de Haití.

En 1993 el Gobierno danés decidió seleccionar a Nicaragua para formar parte de su programa anual de cooperación exterior, “porque el Gobierno de Nicaragua (de ese entonces) ha demostrado voluntad de promover una política económica sostenible y enfocada hacia la pobreza dentro del marco de un gobierno democrático”, destaca el portal electrónico de la embajada de Dinamarca en el país.

En el 2006 la ayuda danesa al sector público nicaragüense fue de 34.1 millones de dólares y en el 2007 la cifra se situó en 33.3 millones de dólares, según datos oficiales.

GOBIERNO LIMOSNERO Y CON GARROTE

La decisión del Gobierno danés de recortar y reorientar su cooperación con Nicaragua ocurre en momentos cuando el Gobierno supuestamente busca con desesperación destrabar la ayuda internacional para suplir el profundo déficit financiero presupuestario del 2009, que supera los 7 mil millones de córdobas, con el ajuste aplicado hasta en junio pasado.

Parte de esa crisis financiera se originó a raíz de la decisión del los países donantes, entre ellos el Grupo de Apoyo Presupuestario (GAP), de congelar el desembolso de 98 millones de dólares tras el fraude electoral ocurrido el año pasado.

Sin embargo, el actuar del gobierno encaja en la frase popular “limosnero y con garrote” ya que mantiene supuestas conversaciones para destrabar la ayuda pero se muestra frío e incluso descortés con los emisarios de los países cooperantes.

Un día antes de la visita del funcionario de la Comisión Europea, Stefano Sannino, la Primera Dama. Rosario Murillo, emitió declaraciones llamando “imperialistas” a los gobiernos europeos.

El caso de Dinamarca podría estar enmarcado en la misma conducta, ya que versiones extraoficiales no confirmadas aseguran que Murillo reaccionó de manera brusca a los intereses de gobernabilidad y transparencia que demostró la ministra danesa Ulla Toernaes durante su visita.

UN 2010 NEGRO

Diversos sectores advirtieron ayer sobre los efectos negativos que tendrá en la economía nacional la decisión danesa, medida que vendrá a agravar la crisis financiera que enfrenta el Gobierno y que amenaza con extenderse en el 2010.

El Gobierno promueve la aplicación de una reforma tributaria para financiar el gasto público en el 2010, que ascenderá a 35,312.2 millones de córdobas.

El ex ministro de Hacienda y Crédito Público, Mario Arana, expresó que esa medida del Gobierno de Dinamarca era inminente tras la salida de la cooperación de Suecia en Nicaragua en el 2007 y el recorte de la ayuda de Finlandia.

Arana mencionó que sin duda alguna lo que ocasionó la medida danesa fue el problema de gobernabilidad y de transparencia que atraviesa el país desde el 2008.

Indicó que si bien es cierto Nicaragua debe independizarse de la ayuda externa, todavía “existe una enorme necesidad de invertir en infraestructura. El Producto Interno Bruto es todavía muy pequeño, muy reducido y el gasto público es muy limitado con relación a las necesidades del país”.

Arana mencionó que los casi 34 millones de dólares que Dinamarca estaba aportando al país representa el 10 por ciento de los recursos estatales asignados a proyectos públicos.

“Nicaragua recibe más o menos entre 450 millones y 500 millones de dólares anuales y una parte de eso es para proyectos y otra son recursos líquidos, y de los fondos para proyectos el 10 por ciento lo aporta Dinamarca”, especificó.

El presidente de la Cámara de Comercio Americana Nicaragüense (Amcham), Róger Arteaga, lamentó la decisión de Dinamarca y advirtió que esa medida es una señal de que otros donantes también van a seguir por el mismo camino.

“Lo que nosotros vamos a ver de hoy en adelante son reacciones así de países que van a ir reduciendo la cooperación (hacia Nicaragua), pero eso ya es una cuestión decidida por la Unión Europea y todos sus congresos”, advirtió.

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