Entre 1982 y 1984, Nicaragua tuvo su más fuerte vínculo sentimental con las Grandes Ligas. Fue justo el período en el que cuatro de sus mejores exponentes, a través de toda su historia, coincidieron en el mejor beisbol del mundo.
Aunque Denis Martínez abrió el camino en 1976 y un año más tarde se le unió brevemente Antonio Chévez, no fue hasta en 1980 que tuvo a otro compatriota de forma duradera, con Albert Williams, el gigante derecho de Laguna de Perlas, que debutó sin darnos cuenta.
En 1981, en medio de espectaculares expectativas, hizo su arribo David Green, y para 1982 se dio el aterrizaje casi silencioso de Porfirio Altamirano, el ejemplar tirador de Wiscanal, Matagalpa. Ahí fue justo el momento en el que tuvimos cuatro big leaguers al mismo tiempo.
Esa posibilidad pudo repetirse este año, de no ser porque Ofilio Castro fue encontrado culpable de violar la política de las Grandes Ligas sobre sustancias prohibidas. Aunque nadie puede asegurar que sería subido por Washington, algunos pensábamos que ahora estaba en mejor posición que nunca en su carrera, para un ascenso.
Así que debemos conformarnos con Vicente Padilla y sus buenas faenas ahora con los Dodgers; con el chispeante juego de Everth Cabrera en el infield de los Padres, y las esperanzas de una buena y prolongada estadía de Aristides Sevilla con los Astros.
Pero qué bueno habría sido volver a emular aquellos instantes de la década de los años ochenta, cuando nos manteníamos en una expectación constante por saber qué había hecho Denis, cómo había lanzado Williams, qué tal le había ido a Porfirio y cómo había bateado Green.
¿Se imaginan eso ahora? Y además, hasta la actual Liga Profesional se había beneficiado de poder disponer de un big leaguer en cada club aunque fuera por un fin de semana. Padilla habría ido al Chinandega, Cabrera al Granada, Sevilla con León y Ofilio con el Bóer. ¿qué le parece? Habría sido tuanis.
Sin embargo la esperanza de llegar a tener cuatro big leaguers y más, incluso, se mantiene. Ahí vienen pujando varios chavalos que van a darle brillo al país. Juan Carlos Ramírez, Douglas Argüello, los hermanos Bucardo y otros que vienen como Cheslor Cuthbert. El récord de cuatro a la vez saltará en pedazos pronto.