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Un día después de haber sorteado a los Rockies, el equipo más encendido de la Liga Nacional, y en el Coors Field de Denver, el peor parque para lanzadores, Vicente Padilla no saltó de alegría, pero tampoco ocultó su satisfacción.
“Creo que no lo hice mal, considerando que tenía tres semanas sin lanzar”, dijo el nica, en relación con los cinco innings de seis hits y dos carreras, un base y cuatro ponches ante Colorado.
Tras su salida de Texas, Padilla fue firmado por los Dodgers y había mucha expectación por averiguar cómo regresaría. Y aunque su faena no fue fantástica, dio a los californianos lo que ellos necesitaban.
“Padilla hizo lo que estaba supuesto a hacer. Nos mantuvo en el juego, a pesar que esta vez su sinker no le funcionó. Esperamos que éste sea el primero de muchos buenos trabajos de él”, dijo el mánager de los Dodgers, Joe Torre.
El pinolero utilizó 80 envíos y parecía con gas suficiente para continuar cuando fue retirado por un emergente. Y aunque se le vio con empeño en todo instante, Padilla indicó que no hizo nada distinto ahora.
“No creo que haya tenido que probar algo a alguien”, dijo Padilla a Ken Gurnick, de MLB.com. “Yo juego fuerte. Juego el mejor beisbol que puedo. Eso es lo que siempre he hecho. Y si jugando fuerte, los resultados no igualan las expectativas, ¿qué puedo hacer?”, se preguntó el nica.