- Sigue volando por encima de lo que se llegó a imaginar
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El chavalo juega suelto
El shortstop nicaragüense Everth Cabrera ha hecho realidad su sueño de jugar en Grandes Ligas, porque supo estar despierto cuando le llegó la oportunidad.
Después de jugar 65 partidos, Cabrera no ha hecho otra cosa que impresionar con su dinamismo y eficiencia desde los extremos del line up de los Padres.
Sabíamos que Cabrera era un fino defensor con un poderoso brazo, lo mismo que un asombroso corredor y muy agresivo y disciplinado en el homplate.
Pero nadie previó que se adaptaría tan rápido al pitcheo de las Mayores y que iba a responder con un promedio sobre los 270 puntos de average.
Tras ser escogido vía Regla 5 por los Padres, imaginábamos que desarrollaría un papel de jugador suplente, corredor emergente y defensor de últimos innings, pero el nica tenía otros planes y se ha “colado”.
La clave ha sido que Everth se conoce bien y sacado provecho de sus mejores herramientas sin perder el enfoque. Es decir, un día bateó un jonrón, pero sabe que su elemento es poner la bola en juego, y correr velozmente.
De acuerdo con un detalle ofrecido por el analista R.J. Anderson, de Fangraph.com, el 60 por ciento de sus batazos son por el piso y tiene 13 infield hits, entre los 61 cañonazos que lleva.
Cabrera aún está en construcción como jugador, pero es curioso que también tenga cuatro toques para hits en 13 intentos (un 31 por ciento).
El nica tiene porcentaje sobre las bases encima de los .360 (.364 antes de anoche) y cada día lo lleva en ascenso, lo que habla bien de su disciplina en el homeplate y la claridad de su rol.
Cuando se hizo la conversión de sus cifras en Clase A, hacia Grandes Ligas, la proyección indicaba que batearía .175.
Pero Everth se ha puesto vivo y le ha sumado casi cien puntos más en una llamativa eficacia.