El ex presidente surcoreano Kim Dae-jung, un ex disidente condenado a muerte que escapó a un intento de asesinato antes de convertirse en jefe de Estado en 1998 y de recibir el Premio Nobel de la Paz en 2000 por su política de apertura hacia Corea del Norte, murió ayer a los 85 años.
El ex jefe del Estado surcoreano se encontraba desde finales de julio en una unidad de cuidados intensivos debido a una neumonía.
“Murió a las 13H43 (10:43 de la noche del lunes en Nicaragua)”, indicó el portavoz del hospital Severance de Seúl.
“Su corazón empezó a debilitarse a las 13H35 y dejó de latir algunos minutos después, pese a nuestros esfuerzos”, explicó el portavoz.
“Hemos perdido a un gran líder político”, reaccionó el actual presidente, Lee Myung-bak. “El pueblo no olvidará sus logros y su voluntad de llegar a la democratización y a la reconciliación intercoreana”, agregó.
La oficina presidencial dijo que respetaría los deseos de la familia de Kim acerca de organizar o no funerales de Estado, y precisó que Seúl no impediría a Corea del Norte enviar una delegación.
Casado y padre de tres hijos, Kim fue presidente de Corea del Sur entre 1998 y 2003.
Su política llamada “del rayo de sol” de acercamiento y pacificación con el régimen de Corea del Norte, inspirada en la Ostpolitik alemana de Willy Brandt, le valió en 2000 el Premio Nobel de la Paz.
El acuerdo con los norcoreanos se tradujo en el permiso de reuniones entre familias de ambas Coreas, separadas luego de la guerra de Corea (1950-1953) y una mayor cooperación económica.