- La actriz Katherine Heigl quiere parecerse a su colega Jennifer Aniston
La actriz estadounidense Katherine Heigl, famosa por su papel como Izzie Stevens en la serie Grey’s Anatomy, quiere parecerse a su colega Jennifer Aniston, mejor conocida por su papel como Rachel Green en la serie Friends, según declaró en una entrevista con la revista de moda Life&Style.
“Aniston es mi ejemplo, es guapa, sana y está en forma. En cambio, las mujeres que pasan hambre no me parecen tan guapas, me parecen sólo tristes (…)”, afirma Heigl.
A sus 30 años, la intérprete se considera algo vanidosa, por motivos profesionales, y cuida su cuerpo. “Aunque como todo lo que quiero, pues comer es una pequeña obsesión”, insiste.
Su última película, The Ugly Truth, es una comedia romántica, en que la actriz trabaja codo con codo con Gerard Butler y Robert Luketic.
Casada con el músico Josh Kelley desde 2007, Heigl confiesa no conocer la receta para que una relación funcione: “¡Ni idea! Seguro que de existir normas, yo las rompo todas. Pero mi marido Josh también…”.
Para ella, sigue siendo un misterio el hecho de mantener un matrimonio feliz, algo que en su caso consiguen “con el vodka”, según señala entre risas.
De descendientes irlandeses y alemanes y la menor de cuatro hermanos, Heigl comenzó a trabajar como modelo a los 12 años y pronto se inició con pequeños papeles en series televisivas como Romy and Michelle, Behind The Velvet Rope o Vegas Dick.
Sin embargo, la fama le llegó con su personaje de Izzie Stevens en Grey’s Anatomy, una de las emisiones de mayor éxito de la cadena estadounidense ABC, con cinco temporadas en el mercado. En el último capítulo de la más reciente temporada al parecer Izzie Stevens muere, sin embargo, muchos rumoran que ése no es el final de este personaje. En diciembre de 2006 su papel le valió una nominación a los globos de oro como mejor actriz secundaria, así como un Emmy, en septiembre de 2007.
Pero no todo es trabajo para la intérprete, quien asegura permitirse el lujo de irse de compras a Nueva York, el paraíso de toda “shopaholic” o adicta a las tiendas. Al preguntarle lo que se gasta, Heigl responde: “No lo sé, y realmente no quiero saberlo. Es horrible, no tengo fin cuando voy de compras; es uno de mis pecados”.