Monseñor René Sándigo Jirón es otro de los miembros de la Conferencia Episcopal amenazado de forma anónima, en cuyo mensaje le recordaron que se encuentra en una zona donde las “balas son saltarinas”, confirmó el Obispo de la Diócesis de Chontales y Río San Juan.
Esa frase de la “bala saltarina” es el argumento que ha usado el defensor del ex Alcalde liberal de El Ayote, Eugenio Hernández González, para decir que el condenado no pretendía asesinar a la corresponsal de LA PRENSA en Chontales, María José Bravo, el día de las elecciones municipales el 9 de noviembre de 2004.
La defensa del asesino de María José Bravo alega que la bala no estaba dirigida a ella, y que el proyectil rebotó en el suelo, en un muro y luego impactó la humanidad de la víctima.
COBARDES NO DAN LA CARA
“Eso se puede entender como un tipo de advertencia o amenaza a la que los Obispos damos poca importancia, porque son personas que no dan la cara, sabemos que tienen como objetivo amedrentar nuestra actitud profética, la cual, difícilmente va a ser acallada, siempre y cuando haya cuestiones que denunciar, como lo hemos venido haciendo los Obispos de Nicaragua”, precisó el secretario de la Conferencia Episcopal.
Monseñor Sándigo opinó que no es de extrañar que haya alguien insatisfecho, y por tal razón, de vez en cuando aparezcan ese tipo de correos con advertencias.
“Tal vez hasta humorísticos, como ése que dijo que debería el Obispo de Juigalpa de cuidarse, porque en esta zona las balas son saltarinas. Esperamos en Dios que las balas salten por otro lado, porque es preciso seguir denunciando, seguir profetizando, realzando lo bueno, y criticando aquéllo que no está correcto en la nación y en las instituciones”, reiteró el prelado durante la homilía en honor a la Virgen de la Asunción, en Chontales.
Para monseñor Sándigo, ante las circunstancias que imperan actualmente en Nicaragua, tampoco es raro que haya personas que se amparan en el anonimato para amenazar, aunque al igual que el Obispo de la Diócesis de Estelí, Juan Abelardo Mata, no cree que quien vaya a actuar amenace, sino que simplemente lo ejecuta.
NO ES VIDA VIVIR BAJOREPRESIÓN CONSTANTE
Durante la homilía realizada ayer por la celebración de la Virgen de la Asunción, monseñor Sándigo indicó que no puede ser un nivel de vida digno, “en donde unos a otros nos apedreamos, nos garroteamos, o donde unos a otros, nos vemos como enemigos, donde unos a otros nos maltratamos, nos reprimimos, nos humillamos y donde unos a otros queremos sacar provecho de nuestros cargos, de nuestras condiciones. Es por eso que (la Virgen) María dice: Levántense y sigan adelante”.
Monseñor Sándigo expresó que es contradictorio que se viertan amenazas, cuando hay una sociedad que se encuentra en un proceso de paz y reconciliación.
RÉGIMEN IMPONE“LEY DEL BOZAL”
“Se nota una vez más que en Nicaragua está prohibido hablar en voz alta, y está prohibido expresar críticas cuando estamos en desacuerdo con maneras de comportamiento que todos conocemos en el país”, advirtió Sándigo.
El primero en hacer públicas amenazas fue el obispo Abelardo Mata, de Estelí, y posteriormente el Obispo de Granada, Bernardo Hombach. Todos coinciden que no presentarán denuncias ante la Policía Nacional, ya que es una “pérdida de tiempo”, porque las autoridades “están de alguna manera ligadas, atadas”, concluyó monseñor Sándigo.
Lo anterior se ha visto desde que asumió la presidencia Daniel Ortega Saavedra.