Pedro Orozco (camisa blanca, pantalón tipo camufle y radio comunicador en el pantalón) participó el sábado en un ataque que se cometió en contra de la Coordinadora Civil. (LA PRENSA/ B. Picado)

Identifican a un jefe de turbas

Jaime Chavarría, golpeado de muerte en 2008, asegura que dirigentes de ataques contra Coordinadora Civil pertenecen a un grupo organizado [doap_box title=»Sufren persecución» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] “Hemos sufrido una persecución económica, política, de gente armada, encapuchada, a mí y a mis hijos, a mis familiares más cercanos, nosotros hemos estado en constante estado de persecución y […]

  • Jaime Chavarría, golpeado de muerte en 2008, asegura que dirigentes de ataques contra Coordinadora Civil pertenecen a un grupo organizado
[doap_box title=»Sufren persecución» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

“Hemos sufrido una persecución económica, política, de gente armada, encapuchada, a mí y a mis hijos, a mis familiares más cercanos, nosotros hemos estado en constante estado de persecución y me dieron una placa de un vehículo Mitsubishi en el que se maneja el señor Pedro Orozco, que es 057 – 548”, denunció Jaime Chavarría.

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Caso de Chavarría, quien era fiscal de la Alianza PLC, no ha sido resuelto

Los dirigentes del grupo de las “Vacas culonas” no sólo le bailan a Santo Domingo de Guzmán.

Según el dirigente liberal Jaime Chavarría, las cabezas visibles de las “Vacas culonas” son quienes dirigieron un ataque mortal en su contra el 27 de julio de 2008.

Chavarría también dice que los dirigentes de las “Vacas culonas” protagonizaron otro altercado el 30 de julio de 2008, en la rotonda Rubén Darío, cuando un grupo de jóvenes se pronunciaba en contra del Gobierno de Daniel Ortega.

Ese día hubo un enfrentamiento, un balazo que nunca se demostró y poco después una condena en contra del misionero Alberto Boschi, por inducción de lesiones y posesión ilegal de armas.

Los mismos dirigentes de las “Vacas culonas” —añadió Chavarría— son los que el pasado sábado organizaron un ataque en contra de los miembros de la Coordinadora Civil (CC).

“Los mismitos que nos atacaron a nosotros son los que atacaron a la Coordinadora Civil”, dijo Chavarría.

La denuncia de Chavarría contiene nombres y apellidos.

“Allí están Pedro Orozco, Manuel Orozco, anda Julio Ríos, fiscal del FSLN (en las elecciones municipales de 2008), allí anda en el grupo, no sale enfocado en LA PRENSA, pero sí está en las imágenes (de la televisión) y están agrupados en el comité de las ‘Vacas culonas’, que son unos que se manejan por el lado de San José Oriental y que han recibido mucho financiamiento de la Alcaldía, incluso los apoyaron con 37 toros, en ese sector hicieron una fiesta muy especial”, aseguró Chavarría.

Durante el ataque a la CC, Pedro Orozco portaba un radio comunicador, según consta en las fotografías de los periódicos y en las imágenes de televisión.

“Indudablemente que son los mismos, todo este proceso lo iniciaron con nosotros en la verificación (27 de julio de 2008). Son los mismos a los que le llaman las ‘Vacas culonas’, los que trabajan con la nueva alcaldesa (Daysi Torres) y que trabajaron en un momento en la campaña del FSLN. Son los mismos, está Pedro Orozco, uno de nuestros agresores y son de los que dirigen a las turbas en Managua”, sostuvo Chavarría.

OROZCO ESTÁ DENUNCIADO

El sábado los periodistas intentaron entrevistar a Pedro Orozco, pero no ofreció declaraciones.

Chavarría lo denunció formalmente ante las autoridades por una serie de lesiones que casi la quitan la vida el 27 de julio de 2008.

Ese día terminaba el proceso de verificación para las elecciones municipales, pero en la junta 313, de Ciudad Jardín, habían ordenado terminar el proceso a las 4:00 p.m. y no a la 6:00 p.m.

Chavarría reclamó la ilegalidad y poco después él y tres de sus hijos le vieron la fea cara a la muerte.

“Los miembros de la mesa de verificación y el fiscal del FSLN le ordenaron a una turba, fue una emboscada, porque los trajeron en camioneta, les ordenaron atacarnos a mí y a mis hijos. Fueron unas cincuenta personas con machetes, palos, tubos, adoquines. Nos masacraron”, indicó Chavarría.

El entonces fiscal de la Alianza Partido Liberal Constitucionalista-Movimiento Vamos con Eduardo, sufrió una herida letal en su cabeza. Fue un tubazo. Y luego fueron 15 puntadas. Otro tubazo le rompió dos costillas y le perforó un pulmón.

A su hijo mayor, Jaime Chavarría (29 años), le dejaron caer en la cabeza un adoquín. Resultado: 25 puntadas y oídos que siguen sangrando.

Jeffer Joaquín (24 años) y Cindy (20), los otros dos hijos de Chavarría, tampoco se salvaron del ataque.

“Son los mismos que están organizando (los ataques) y que indudablemente no es que se sienten valientes, sino que se sienten protegidos por la Policía. ¿Vieron lo que pasó el sábado? La Policía protegió a este grupo y lo mismo nos pasó a nosotros el 27 de julio (de 2008), la Policía los trasladó, hay testificales de eso, con todas las herramientas que usaron en nuestra contra”, lamentó Chavarría.

CASO EN LA IMPUNIDAD

Un año después, Chavarría insistió ante las autoridades en una solución a su caso. No tuvo éxito.

“Tenemos abundantes pruebas testificales, documentales, periciales. Hay fotos, vídeo, hay un cúmulo de pruebas y cuando nos presentamos ante la Fiscalía, el pasado 28 de julio, la señora Blanca Salgado nos dijo que no sabía nada, porque el caso lo había recibido el fiscal departamental”, relató.

A falta de justicia, lo que sí encontró Chavarría, el sábado, fue la noticia de que otras personas sufrieron el trauma de un ataque mortal. Vio las imágenes y después las fotografías en los periódicos.

“Son los mismos de las vacas culonas”, se dijo.

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