Sin largas y gruesas cadenas estilo bling bling y sin grandes lentes oscuros que cubrieran su rostro, como suelen usar muchos de sus colegas, el hip-hopero Pitbull arribó al país y habló con los medios de comunicación horas previas al concierto que brindaría ayer mismo por la noche.
El artista, traído por Telefónica Movistar, habló de sus inicios en la música y de lo duro que ha sido impulsar su carrera durante diez largos años en un gremio tan competitivo.
“Siendo un cantante blanquito, ojos claros, fajándose en el hip hop donde todo es negro, es algo duro, pero para mí, llegar hasta donde hemos llegado, enseña lo que es fajarse como un latino de verdad”, dijo.
El artista, que proviene de una familia que emigró de Cuba hacia Miami, a quienes les tocó trabajar cocinando o lavando casas, dijo que igual de duro fue para él iniciar su carrera.
“Es la misma historia de todos los latinos tratando de buscar oportunidad, libertad y tratando de mejorar su vida y la de su familia”, expresó.
Sobre el porqué de su intimidante nombre artístico, el cantante dijo que se debe a que “el pitbull se faja hasta morir”, y en seguida bromeó diciendo que “soy el único pitbull que tiene papeles”, debido a que esa raza canina está prohibida en algunos lugares por ser considerada muy peligrosa.
CON LOS PIES EN LA TIERRA
Puede que Pitbull, con seis álbumes grabados y varias de sus canciones sonando en películas y videojuegos por fin esté gozando de la fama, pero asegura que sigue siendo el mismo.
“Hay gente que se sube a las nubes, que creen que cuando llegan a cierto nivel pueden tratar a la gente de otra manera… Pobrecitos. Pero eso no me pasa a mí”, dijo en clara alusión a otros artistas de su gremio.
RESPETA A LOS NICAS
Pitbull además compartió que se crió rodeado de muchos nicaragüenes. “Son gente que cualquier cosa que yo necesitaba, ellos estaban ahí. Yo le tengo mucho respeto al nicaragüense”, agregó.