- La Chica Vaca bailó en la Redacción de LA PRENSA
Anoche no durmió. Pasó en vela, tomando café y comiendo pan dulce, esperando que dieran las 6:00 a.m. para darle los buenos días a Santo Domingo de Guzmán. Doña Francisca Villalta Lezama, conocida mejor como la Chica Vaca, le baila al Santo Patrono de Managua desde que era una niña, cuando se colgaba de las faldas de su madre, quien fue la primera Chica Vaca. En 1934 murió su progenitora, pero ella ha seguido la tradición hasta el día que Santo Domingo quiera. Ayer, luego de visitar la tumba de su madre para pedirle permiso de bailarle al Santo Patrono, doña Francisca pasó por la Redacción de LA PRENSA, donde saludó a todo el personal con su “garrote divino”, que usa en la procesión de Santo Domingo para apartar a quienes le molestan. Lúcida y bailarina, esta señora de más de 90 años le baila al Santo cuando sale de Las Sierritas de Managua, mientras la gente le hace rueda, admirando la devoción y las energías que la Chica Vaca aún conserva para mantener viva la tradición y la fe.