- Trabajan en la remoción de los escombros
CORRESPONSAL/CHINANDEGA
Funcionarios, trabajadores, productores de mariscos y vecinos de la empresa camaronera Langostinos de Centroamérica S.A., siniestrada la noche del miércoles, ponen sus esperanzas en que después que remuevan toneladas de material inservible se inicie un plan inmediato de reactivación de la planta.
La empresa es vecina a una decena de comunidades, entre éstas Rancherías, que proporcionaba 400 trabajadoras en temporada alta.
Pero las comarcas El Piloto, La Grecia y el poblado de Tonalá, El Viejo y Somotillo son sectores de extrema pobreza, donde las familias sobreviven de la agricultura, la pesca y de la camaronera que fue instalada hace tres años.
OPTIMISTA
Eduardo Carrión McDonough, es socio y gerente comercial de la empresa y quien se mostraba optimista con el avance del escombreo, reveló que al menos 70 mil dólares es la inyección mensual en salarios a los trabajadores de las comunidades vecinas.
“Con el seguro de la empresa queremos iniciar lo antes posible para que la comunidad no sufra más tiempo. En la reconstrucción trataremos de incorporar a la mayor cantidad de personas y que lleven bienestar a sus familias”, prometió Carrión.
El funcionario aclaró que intentan normalizar el sistema contable en los equipos dañados para continuar con las operaciones de compra y exportación de producto marino al mercado que poseen en Estados Unidos y España, lo que no desean perder y es lo que preocupa por ahora.
Para el empaque del producto contratarán los servicios de camaroneras en Chinandega o gestionarán en países vecinos.
Camaronicultores aglutinados en la Asociación Nicaragüense de Acuicultores esperan la reactivación de la planta procesadora de camarones y otras especies marinas y por ahora gestionan la comercialización con las empresas Salman Seafood y la recién fundada Pescanova.
La capacidad de Langostinos de Centroamérica S.A. era para procesar 150 mil libras al día y 10 millones de libras al año.
TODAVÍA INVESTIGAN
Ayer viernes se presentaron a las instalaciones de la camaronera dos oficiales capitalinos de la Dirección de Averías, Explosiones e Incendios (Avexi) de la Policía, quienes laboran junto con Bomberos Voluntarios de la ciudad de Chinandega para informar en 48 horas cuáles fueron las verdaderas causas del incendio.
El capitán Juan José Canales, de los bomberos voluntarios, señaló que no podía aseverar si fue un cortocircuito el que provocó el siniestro, aunque eso fue lo que se divulgó de manera preliminar.
PIDEN APOYO DEL GOBIERNO
Julio Martínez, responsable de seguridad industrial, manifestó que la empresa está conectada a la red eléctrica del municipio de El Viejo y sufre constantes apagones, lo que especialistas de Avexi anotaron.
Informó que la planta mantiene 40 mil galones de agua, brigada contra incendios, primeros auxilios, más de 30 extintores y mensajes alusivos a la seguridad, pero al parecer con el cortocircuito el avance de las llamas cerca de la sala de empaque, al momento que los trabajadores estaban en receso, evitó contrarrestar veloz la emergencia.
El buen ánimo en los empleados después del incendio se activó al conocer de la pronta reconstrucción de la camaronera, lo que esperan no se extienda por más de seis meses.
“Usted sabe el desempleo que es muy triste en estos tiempos”, manifestó Freddy Esquivel, originario de Rancherías, mientras observaba una decena de compresores semidestruidos.
Heizel Dávila, madre de familia, originaria de Tonalá Puerto Morazán, observaba ayer la planta quemada y se preguntaba en qué podría trabajar en estos momentos. “Que el Gobierno nos apoye, si no a esperar que nos llamen pronto de la camaronera”, dijo.