Everth Cabrera volvió a tronar con el madero anoche por los Padres ante Cincinnati. ( LA PRENSA/D. POROY)

Cabrera está encendido

Anoche bateó de 4-3, con un par de dobles y de robos [doap_box title=»Padilla, mañana» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Una vez más fue pospuesta una apertura de Vicente Padilla, quien estaba programado para lanzar anche ante los Tigres de Detroit. Afectado por una gripe severa, Padilla fue retirado de su turno anterior ante Boston. Se esperaba que […]

  • Anoche bateó de 4-3, con un par de dobles y de robos
[doap_box title=»Padilla, mañana» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Una vez más fue pospuesta una apertura de Vicente Padilla, quien estaba programado para lanzar anche ante los Tigres de Detroit.

Afectado por una gripe severa, Padilla fue retirado de su turno anterior ante Boston. Se esperaba que anoche lanzara, pero no se sintió bien.

“He mejorado bastante, pero la fortaleza en mis piernas no está al ciento por ciento. Así que lo más probable es que lance hasta el jueves (mañana)”, dijo Padilla ayer en Arlington, Texas.

El mánager Ron Washington dijo que Padilla lanzará mañana ante Seattle, siempre en busca de su octava victoria de la temporada. Doug Mathis tomó su lugar anoche por los Rangers.

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Everth Cabrera volvió a golpear la pelota con autoridad y, aunque no la envió sobre la cerca como la noche anterior, roció el campo con sus metrallazos, que le permiten dejar en claro que ha salido de las sombras.

El nandaimeño se fue de 4-3, con dos dobles y dos bases robadas, en un partido que los Padres le ganaron 4-3 a los Rojos, con un tablazo de Adrián González y un par de remolques de Kevin Kouzmanoff, quien también se fue a las tribunas una vez.

Cabrera mejoró su promedio hasta 259 puntos, ahora debido a 37 hits en 143 turnos, con 23 anotadas y 13 remolques. Las dos almohadillas estafadas le hacen llegar a 13 en 14 intentos, en una llamativa efectividad como robador en las Grandes Ligas.

Tras desplomarse hasta .220 en su promedio ofensivo, y con un “trabón” que en su punto más extremo lo mantuvo sin hits a lo largo de 14 turnos, el nica ha reaccionado con violencia y ha subido hasta 259, mientras reitera su utilidad con la manopla y con sus piernas.

En los últimos cuatro partidos, Everth acumula un astronómico promedio de 563 puntos, consecuencia de 9 hits en 16 turnos, con tres dobletes, un triple, un jonrón, dos anotadas, tres remolques, tres boletos y cuatro bases robadas.

Cabrera comenzó su brillante faena con un doble profundo al jardín izquierdo en el segundo episodio. Volvió con otro doble, ahora por el derecho en el cuarto y se estafó la tercera, pero no puedo avanzar hacia el home.

En el sexto agregó un sencillo al primer disparo de Bronson Arroyo, quien fue la víctima de los tres cañonazos. Y de nuevo se fue al asalto de una base y tuvo éxito, pese al esfuerzo del receptor Craig Tatum, de los Rojos.

El nica se despidió con una rola al short en el octavo, pero ya había dejado en claro el gran momento que atraviesa y que ha revivido las esperanzas de verlo convertido en un constante generador de emociones para nosotros desde las Grandes Ligas.

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