- Jugarán su cuarta final desde 1991
EE.UU. vs. México en Copa de Oro
Las selecciones de México y Estados Unidos dejarán a un lado la historia de los enfrentamientos entre ambos, en busca del título de la Copa de Oro de la Concacaf, en la final de hoy domingo en el Giants Stadium de East Rutherford.
Conocedores de que la historia de las confrontaciones deportivas entre ambas selecciones puede ser un elemento discordante en la concentración de sus dirigidos, los técnicos Javier Aguirre (México) y Bob Bradley (Estados Unidos) coincidieron en enfocar con otro ángulo este nuevo capítulo del clásico del Norte.
“No hablo con mis jugadores de estadísticas ni de historia anterior porque no quiero cargarlos mentalmente”, dijo Aguirre. “Éstos son 90 minutos de un partido por la final de Copa y la mentalidad es salir a ganar”.
En el mismo estilo se refirió Bradley, quien le restó un poco de tensión al ambiente, luego de que uno de sus jugadores hiciera declaraciones poco afortunadas, que irrespetaban al seleccionador mexicano.
“Son dos equipos distintos los que van a salir al terreno, sin pensar en nada más que hacer su juego y ganar”, indicó Bradley. “Hemos jugado muchas veces, nos conocemos muy bien y nos respetamos, y será un partido difícil, como todos los que tenemos contra México”.
Ambos equipos sellaron pasaje a la final el jueves en Chicago, donde México doblegó a Costa Rica 5-3 en definición por penales, tras dos tiempos de alargue, mientras Estados Unidos venció a Honduras 2-0.
Los dos oncenos viajaron de Chicago a Nueva York en el mismo avión chárter, rentado por la Concacaf, que también coló en el vuelo a los árbitros del encuentro de esta tarde.
Según reportó un medio de prensa local, poco antes de subir a la aeronave, el zaguero estadounidense Jimmy Conrad escribió en Twitter (una red social de internet) que sentía cierto temor de compartir el mismo vuelo con los mexicanos.
“Aparentemente compartimos el mismo vuelo con el equipo mexicano. Espero que el entrenador mexicano no me patee cuando pase junto a él en el pasillo”, apuntó Conrad, en referencia a la polémica generada por Aguirre cuando pateó al panameño Ricardo Phillips en un partido de la fase de grupos.
Por esa acción, el director técnico mexicano cumplió una sanción de tres partidos y hoy podrá estar nuevamente en la banca.
“No tengo comentarios”, dijo Aguirre cuando le preguntaron su opinión sobre las declaraciones de Conrad. “Estar en las gradas viendo jugar a la selección no fue agradable, porque ése no es el sitio que me corresponde”, añadió.
Bradley desestimó también cualquier elemento de tensión extrajuego y dedicó su aparte con la prensa para hablar de la estrategia de su equipo.