- Naciones Unidas reconoce trabajo de Francisca Espinosa a favor de las mujeres campesinas
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CORRESPONSAL/ JINOTEGA
La maestra de generaciones Francisca Espinosa viajará este 8 de octubre a Nueva York, Estados Unidos, a recibir el Premio Internacional por la Salud y Dignidad de la Mujer. La maestra Espinosa es la única centroamericana galardonada con este reconocimiento, que está dotado de 5 mil dólares.
Este galardón se entrega, según un comunicado de la ONU, a quienes han generado un impacto significativo en las vidas y salud de las mujeres y niñas.
La maestra Espinosa dijo que, a pesar de que el premio es a título personal, donará el dinero que recibirá para la remodelación de la Casa Materna de Jinotega, de la que es fundadora y directora.
Espinosa, de 60 años, recibe este premio otorgado por el Fondo de Población de la ONU (UNFPA) por dedicarse desde hace 15 años a ayudar a las mujeres campesinas de Jinotega en el cuido y atención prenatal, contribuyendo a la reducción de la mortalidad materna.
En mayo pasado las Naciones Unidas le notificaron que había ganado la distinción anual.
“ALTO ESPÍRITU DE COMPROMISO”
En una comunicación enviada el 23 de julio, Junko Sazaki, representante de la UNFPA, le felicita por “su alto espíritu de compromiso y valioso trabajo que ha venido realizando en pro de la salud de la mujer, la salud materna sobre todo, planificación familiar, la prevención del VIH y la eliminación de la violencia basada en género”.
Sazaki reitera el compromiso de seguir apoyando a la red “de manera que juntos podamos seguir contribuyendo a la reducción de la mortalidad materna y perinatal a través del servicio de albergue a la mujer rural, así como contribuir al cumplimiento de los derechos reproductivos de las mujeres de Nicaragua”, según la comunicación, leída por la cooperante japonesa Sayori Wada, que trabaja en la casa materna de Jinotega.
GALARDONADA RATIFICA SU COMPROMISO
La insigne educadora ratificó ayer en el auditorio del colegio La Salle de esta ciudad su compromiso de continuar apoyando a las mujeres con el trabajo.
La maestra también agradeció a los jinoteganos por esta oportunidad de trabajar en pro de las mujeres rurales. Espinosa no pudo terminar su discurso. Estaba emocionada y lloró.
Elida Jiménez, miembro del Consejo de Desarrollo Departamental, que organizó el homenaje Espinosa, reveló que este organismo, junto a otros de la sociedad civil de Jinotega, solicitó al Concejo jinotegano que declare hija dilecta de la ciudad a la maestra Espinosa.
“Ya lo deberían haber hecho, pero continúan cruzados de brazos mientras una organización internacional tan prestigiosa como la ONU le está reconociendo los grandes méritos, como docente y por las 60 casas maternas que está ayudando a fundar en todo el país”, dijo.
VIDA DE SACRIFICIOS
De niña Espinosa tuvo que enfrentar las dificultades de la vida al morir su padre, José Dolores Espinosa, cuando ella tenía 7 años.
Tuvo desde pequeña que trabajar de empleada en varias casas y cuando creció laboró de dependienta en tiendas de la localidad para sacar su título de maestra en educación primaria, estudiando por las noches.
Espinosa después cursó una maestría en investigaciones sociales cualitativas, luego un diplomado en formulación de proyectos.
Pero sus ganas de aprender no quedan ahí. En el homenaje que se le hizo en Jinotega dijo que continuaría estudiando e investigando.
HOMENAJE EMOTIVO
Durante la ceremonia, una de las escenas más emotivas se registró cuando un grupo de niños sordomudos, a través del lenguaje de señas, subió al escenario para felicitar a la maestra Panchita y reconocerle sus méritos.
Fátima Ismael, gerente de Soppexcca en Jinotega, le entregó un pergamino de reconocimiento a la maestra.
La actividad concluyó con un concierto musical de la cantautora Katia Cardenal y su grupo.
La vocalista entonó canciones como Mariposa de alas rotas, Quién fue, Corazón de niño, Canción para una trabajadora social y varias canciones de la Misa Campesina y de autores nacionales e internacionales.