- Fuego amenazaba siete regiones del país y ha cobrado ya cuatro vidas
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Después de la muerte el martes en España de cuatro bomberos que luchaban contra un incendio, el viento complicó ayer las tareas de extinción de varios fuegos, que obligaron a cortar la línea de tren rápido entre Madrid y Barcelona. Mientras, la dirección general de Protección Civil declaró alerta extrema por riesgo de incendios en las tres cuartas partes del territorio español.
El incendio más grave es el de Horta de Sant Joan (Cataluña), donde el martes murieron cuatro bomberos alcanzados por las llamas.
El incendio se reavivó debido al fuerte viento y el calor, de unos 38 grados centígrados, según los medios españoles, y medio millar de bomberos y efectivos de seguridad luchan contra él después de haber quedado calcinadas unas 800 hectáreas.
Además, un incendio en la provincia de Soria y otro en Zaragoza obligaron a suspender la circulación de los trenes de alta velocidad (AVE) entre Madrid y Barcelona a petición de los bomberos, indicó el ministerio de Fomento en un comunicado.
El fuego, que comenzó a las 14.30 horas (12.30 GMT), se propagó con rapidez, lo que llevó a bomberos y autoridades locales a cortar el tráfico ferroviario dos horas después. La medida afectó a cerca de 3,700 viajeros.
DEPÓSITO DE GAS EN RIESGO
Más de una decena de incendios se declararon en las provincias de Zaragoza, Cuenca, La Rioja, Navarra, Alava, Valencia y Teruel, en esta última han ardido 4,500 hectáreas y el fuego se acerca a un depósito de 150 toneladas de gas.
Los fuegos obligaron a evacuar a miles de personas de sus casas debido sobre todo al humo.
Tras dos años negros en 2005 (155,000 hectáreas ardidas) y 2006 (188,000), España no padeció graves incendios en los dos últimos años, a pesar de los siniestros relativamente graves de las Islas Canarias en 2007.