- Arias presenta nueva propuesta para solucionar crisis en Honduras, que plantea retorno de Zelaya y creación de un gobierno de reconciliación
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SAN JOSÉ/ AP
El presidente costarricense Oscar Arias entregó ayer una nueva propuesta para resolver el conflicto hondureño a las delegaciones confrontadas por el poder en Honduras, en el cual insiste en el retorno del derrocado mandatario Manuel Zelaya a su cargo para el 24 de julio.
“Las partes han cedido en ciertos puntos, pero no han cedido en cosas fundamentales siendo, claro, la más importante el regreso del mandatario José Manuel Zelaya”, reconoció Arias, despidiéndose del proceso de mediación que lo llevó a auspiciar cuatro encuentros entre las partes.
No obstante, reconoció que “si dentro de tres días o cuatro días las partes me dicen que algo ha cambiado, volvámonos a reunir, no les podría decir que no… pero la verdad es que esto se ha alargado tres semanas y uno no sabe, lo único que puedo decir es que posiblemente ésta sea una propuesta razonable, moderada, equilibrada, donde les hago concesiones a los dos grupos”.
Esa esperanza, no obstante, es remota considerando las declaraciones finales de los delegados de Zelaya y Micheletti que acompañaron a Arias en el acto realizado en la Casa Presidencial costarricense.
“Solicitamos al Congreso Nacional que… retrotraiga la situación del Poder Ejecutivo, Poder Legislativo, Poder Judicial y Tribunal Supremo Electoral a su estado previo al 28 de junio… lo anterior implica el retorno de José Manuel Zelaya a la Presidencia”, señaló el nuevo documento de Arias, de cinco páginas.
EL TIEMPO APREMIA
Para Arias, sólo los sectores confrontados “deben decidir si lo han de firmar (el acuerdo)”, para agregar que a partir de ahora las dos partes pueden acordar acudir a “la Organización de Estados Americanos (OEA) o a algún otro foro de diálogo”, pero recordó que el tiempo apremia. “El tiempo que se nos va de las manos cae sobre las espaldas de un pueblo que clama por tranquilidad”, destacó.
Aclaró que “el documento recoge tanto los puntos del primer plan”, como otros sugeridos por el canciller del Gobierno de facto, Carlos López, así “como sugerencias de muchos hondureños a los cuales consultamos”.
“Si las delegaciones están de acuerdo, lo podrían firmar este mismo día (miércoles)”, resaltó.
El plan reiteró los temas de un gobierno de unidad y reconciliación nacional, el de una amnistía para los delitos políticos, la renuncia a una convocatoria a asamblea constituyente, el adelanto de las elecciones, el traspaso de las fuerzas armadas al Tribunal Supremo Electoral un mes antes de las elecciones.
También incorpora de nuevo la formación de una comisión de verificación y una comisión de la verdad.
Como novedad, incluyó un calendario de cumplimiento iniciando por el mismo miércoles con la presunta entrada en vigencia del acuerdo, seguido por el retorno de Zelaya para el 24 de julio y dos días después la conformación del gobierno de unidad. Luego salta al 27 de enero 2010 con el traspaso de gobierno.
“Ésta es una propuesta más equilibrada y moderada que busca tender puentes… no es algo escrito en piedra”, apuntó el premio Nobel de la Paz 1987.