Manuel Zelaya R. (LA PRENSA/R. Ortega)

Zelaya sigue en Managua

El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, despejó los rumores sobre su supuesto viaje a su país al brindar anoche una conferencia de prensa en la embajada hondureña. Zelaya aseguró que esperará el resultado de las negociaciones que hoy se reanudan en Costa Rica y luego tomará una decisión. El mandatario no se integrará a […]

El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, despejó los rumores sobre su supuesto viaje a su país al brindar anoche una conferencia de prensa en la embajada hondureña. Zelaya aseguró que esperará el resultado de las negociaciones que hoy se reanudan en Costa Rica y luego tomará una decisión.

El mandatario no se integrará a la delegación que se reunirá hoy en Costa Rica, pero espera que en dichas pláticas las autoridades “de facto” envíen una “señal” que asegure su retorno al poder.

De lo contrario dará por fracasada la mediación del presidente Oscar Arias y tomará “otras mediadas” para su retornó; aunque reiteró que no divulgará la hora, fecha o vía de transporte que utilizará para hacerlo. “Soy catracho de pura cepa y tengo el derecho de regresar a mi patria y de hacer todo lo que tenga que hacer, porque nadie me puede sacar de Honduras y voy a regresar de una u otra forma”, afirmó.

Además, rechazó la propuesta de Arias de formar un gobierno de conciliación que incluya a representantes de las dos facciones en disputa y sugirió que la idea ha sido mal interpretada porque Arias no puede estar pensando en premiar a los criminales que tomaron el poder por la fuerza, otorgándoles cargos públicos, porque ellos donde deben estar es frente a los tribunales recibiendo castigo por el delito que cometieron. También rechaza la sugerencia de renunciar a su cargo y de desistir de realizar la consulta a través de la cuarta urna en las elecciones generales que se realizarán en noviembre.

“Estoy respetando que se culmine con los procesos de diálogo que de alguna forma siento que hay buena voluntad de quienes lo patrocinan, pero hay una pésima lección de querer premiar o darle el tiempo a los golpistas”, advirtió.

En cuanto a la recomendación hecha por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, de no tomar decisiones mientras no concluya el diálogo, Zelaya dijo que la tomaba como un gesto de buena intención, igual que todos los planteamientos que ayuden a solucionar la crisis. Sin embargo, volvió a acusar a los “sectores más radicales” de la clase política de aquel país de ser cómplices del golpe.

Zelaya agradeció nuevamente el apoyo internacional. Sin embargo, considera que las acciones que se han tomado no son suficientes y espera que los países endurezcan su posición ante el gobierno “de facto”. También dijo que si la comunidad internacional reconoce a las nuevas autoridades, legitimaría el golpe.

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