- Alcaldía de Granada y parlamento apoyan labor
[/doap_box]
CORRESPONSAL/ GRANADA
La instalación de barandas de metal alrededor de la Catedral de Granada y de la Curia, que inició esta semana, ha suscitado críticas de algunos sectores de la población que alegan que se está violentando la estructura arquitectónica del centro histórico de la ciudad.
Sin embargo, otras personas apoyan la decisión de monseñor Bernardo Hombach, Obispo de la Diócesis de Granada, pues consideran que ambos edificios deben ser preservados de las personas que usan estos sitios para hacer sus necesidades fisiológicas o para actos indecorosos y muchos manchan los muros con palabras obscenas.
Por ejemplo. el ciudadano Mariano Marín (Orden Rubén Darío) dijo que no es posible que se cierre la Catedral de esa forma, pues contradice los lineamientos del Plan de Desarrollo Urbano de la ciudad. “Entonces ahora a todo el mundo se le puede ocurrir cerrar sus casas y tendremos un centro histórico inaccesible”, dijo Marín.
DEBEMOS SER MÁS LIMPIOS
Por su parte, monseñor Hombach explicó que las barandas no son para crear separación de la Iglesia con el pueblo católico, sino que obedecen estrictamente a la urgencia de poner un alto a aquellas personas que usan los muros y aceras de estos importantes iconos de la ciudad como servicio higiénico y para realizar otro tipo de acciones.
Aclaró que durante el día la población podrá transitar por las aceras y entrar al templo como de costumbre, pues permanecerá abierto, solamente por la noche va a cerrar el acceso, en busca de comenzar a trabajar en pro de una ciudad limpia.
“Es importante que sea una ciudad limpia y tanto la casa episcopal como la Catedral son unos edificios con cierta historia para Granada y que en cierta forma son parte del panorama y de la cara de esta ciudad”, dijo el Obispo, tras indicar que si esta zona se mantiene sucia, la imagen de la ciudad se va a degradar al título de la ciudad más sucia del país.
Hombach dijo que el alcalde Eulogio Mejía y algunos concejales le dieron el apoyo y muchas personas de la ciudad también lo felicitaron por el trabajo de las barandas, que se consiguió con fondos de la Asamblea Nacional y de algunos ciudadanos altruistas.
“Hay un grupo que quería aprovechar este momento en contra del Obispo y dijeron que iban a recolectar firmas, pero yo pido a la población en general que comprenda esta medida para que todos tengan una ciudad limpia y agradable”, expuso el prelado.
PLAN URBANO LO PERMITE
Al consultar con Camilo Bermúdez, asesor legal de la comuna, éste dijo que el Plan Regulador del Desarrollo Urbano para el área de la ciudad de Granada permite este tipo de trabajos en el centro histórico.
Según un documento publicado en La Gaceta 231, del 4 de octubre de 1982, que mostró Bermúdez, en su artículo 39 establece que se pueden constituir muros, verjas y mallas en todas las zonas de viviendas que se permitan dentro de la respectiva superficie de retiros frontales y laterales.