- FMI quiere saber cómo se financiará el presupuesto 2010
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“Fuimos a buscar un aliado más para que nos defienda”, dijo Antenor Rosales, presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN) al valorar los resultados de la misión de empresarios y Gobierno que viajó a Estados Unidos para reunirse con el Fondo Monetario Internacional (FMI), la que calificó como “exitosa” a pesar que n o hubo resultados concretos.
Rosales aseguró en conferencia de prensa que la posición del director gerente de este organismo Dominque Strauss Kanh, fue abierta, al punto de ofrecerle “todo su apoyo” a las gestiones del Gobierno en la revisión del Programa Económico .
Sin embargo, aclaró que la reunión con el director del FMI no fue para pedir desembolsos de dinero, sino sólo una forma de buscar respaldo a las gestiones del Gobierno para que el directorio “apruebe la revisión del programa y la Carta de Intenciones”.
Informó que las negociaciones no se han interrumpido y que incluso esperan que para mediados de agosto llegue al país una misión técnica del organismo para evaluar los avances en el cumplimiento de los puntos que faltan para concluir la revisión.
AL FMI LE INTERESA EL FINANCIAMIENTO DEL PRESUPUESTO
Rosales aseguró que son dos los puntos que están pendientes de cumplir con el FMI. El primero es la forma en que se financiará el presupuesto del 2010 y el otro son las medidas que se tienen que adoptar para mejoras la situación financiera del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).
Según Rosales, los temas claves que se están discutiendo con el FMI para concluir las revisiones dos y tres del Programa implican “cómo financiás tu presupuesto del año 2010 y cómo tomás medidas para que el sistema de pensiones sea sostenible”.
Sobre lo primero sostiene que en las discusiones técnicas se analizaron diferentes propuestas, entre las que se mencionó el tema de las exoneraciones
“En ese proceso han habido muchas ideas, algunas expresaban: y por qué no garantizás el financiamiento del presupuesto del año 2010 eliminando exoneraciones para ver si por la vía de establecer gravámenes o tributos a bienes exonerados recaudás una cifra X”, señaló Rosales.
En ese mismo proceso asegura que otros mencionaron en el tema de las pensiones la posibilidad de eliminar las indexaciones a los pensionados. Una propuesta que, según el funcionario, fue rechazada de tajo por los sindicatos quienes lo consideraron como un atentado contra los trabajadores.
Rosales aseguró que no tienen definida la fecha para entrar al directorio, que podría ser en septiembre, aunque eso dependerá de lo que acuerden con la misión en agosto.
NO HAY DESEMBOLSOS TODAVÍA
Por otro lado, el jefe de la misión del Gobierno en las negociaciones con el FMI, Antenor Rosales, reconoció que los desembolsos atados al programa no tienen fecha definida, ya que para eso hace falta que el FMI apruebe las revisiones dos y tres, se firme la Carta de Intenciones y el Memorando de Entendimiento.
“Para todo esto no hay una fecha definida”, aclaró.
Agregó también que ya acordaron con el organismo que las finanzas nacionales tendrán un déficit del 4.2 por ciento para este año y se estima 2.7 por ciento para el próximo año, lo cual estará determinado por los recursos que logre obtener el Gobierno.
Hasta el momento el Gobierno, según Rosales, ha logrado cumplir con varios puntos del Programa, “enviar a la Asamblea Nacional la nueva Ley Orgánica del Banco Central, los ajustes tarifarios en la energía, ampliación del registro de la base tributaria y estamos trabajando alrededor de la sostenibilidad del INSS”.
OPORTUNIDAD PERDIDA
El ex Ministro de la Presidencia (1990-1997), Antonio Lacayo, calificó como “grave” la postergación de la revisión del segundo y tercer programa económico con el FMI, al considerar que este organismo es “un semáforo” para los cooperantes internacionales.
Además aseguró que el Gobierno desaprovechó la oportunidad de presentar ante el director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, durante la reunión que sostuvo éste con una delegación empresarial y estatal en Washington la semana pasada, una estrategia concreta que garantice la estabilidad macroeconómica del país.
“El Fondo Monetario sirve de semáforo, si el semáforo está en verde la cooperación fluye. Si el semáforo se pone en rojo no hay cooperación de ningún país del mundo desarrollado, porque el Fondo es el que le dice ‘oye ese país está manejando bien su economía, está manejando bien su casa’”, expresó.
“El problema que yo veo es que el Gobierno, por alguna razón, no ha podido ofrecer al Fondo Monetario una estrategia clara que consiga los objetivos que se plantea el Gobierno que es lograr destrabar el desembolso de 87 millones de dólares”.
Las estrategias, según Lacayo, deben estar dirigidas a garantizar ante el FMI el mantenimiento del deslizamiento monetario, la estabilidad en las reservas financieras internacionales del país y un balance económico estable.
Lo anterior, añade, a consecuencia de la caída en las recaudaciones fiscales como secuencia de la crisis internacional y la reducción drástica en la cooperación internacional, principalmente el congelamiento de los fondos del Grupo de Apoyo Presupuestario, que supera los cien millones de dólares derivado de las elecciones fraudulentas de noviembre.
“Entonces el Fondo le dice a Nicaragua: ‘mirá, qué vas a hacer ahora que tu recaudación fiscal se te baja y tu apoyo internacional se baja. Yo creo que el Gobierno ha propuesto una estrategia que era eliminar las indexaciones a las pensiones y eliminar las exoneraciones. Fue una propuesta del Gobierno al Fondo y después él mismo se echó para atrás”, enfatizó.