- Edmundo Jarquín, preocupado por influencia de Chávez y Ortega en las negociaciones de Zelaya con el presidente de facto de Honduras
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Edmundo Jarquín se refirió a la crisis política que vive el país vecino, Honduras, en su programa de todos los fines de semana, en Radio Corporación. Afirma que el tema continúa siendo el hecho político de mayor relevancia para los nicaragüenses por su enorme implicancia internacional y por los actores involucrados, tales como los presidentes Daniel Ortega (Nicaragua), Hugo Chávez (Venezuela) y Evo Morales (Bolivia), quienes han dado apoyo en todo momento al presidente depuesto en Honduras, Manuel Zelaya.
El ex candidato presidencial aseguró que tanto Hugo Chávez como Daniel Ortega están tratando de boicotear la negociación que está en marcha entre Zelaya y el gobierno de facto, la que “sin duda ha sido inducida por quienes, condenando el golpe, se ganaron la autoridad para demandar que Zelaya se sentara a negociar”.
Jarquín afirma que dos semanas después del golpe de Estado que depuso al presidente Zelaya, y pese a que ya hay una negociación política en marcha, el desenlace es todavía incierto. Considera que, independientemente de la evolución de los acontecimientos y cualquiera sea su final, han quedado establecidos algunos hechos de la mayor trascendencia, para los nicaragüenses y para la comunidad internacional, pero sobre todo para el continente americano, así como tuvieron trascendencia otros hechos a nivel de Latinoamérica hace varios años.
“Cuando en el futuro se escriba sobre la historia de la democracia en América Latina, se hablará de antes y después del golpe de Estado de Honduras, como un verdadero parteaguas político, tal como en su momento fue el triunfo de la revolución cubana, que reforzó una doctrina de la seguridad nacional estadounidense que alentó y protegió dictaduras militares en todo el continente, con tal de contener la ‘amenaza comunista’; o el fin de la guerra fría, a finales de los ochenta del recién terminado siglo pasado, que le puso viento de cola a la ola democratizadora que tímidamente se había iniciado en Ecuador en 1978”, comentó en su programa radial.
ENHORABUENA
Jarquín establece que el golpe de Estado es un hecho de gran relevancia. “Pero que todos, simpatizantes o no de los propósitos de Zelaya, hayan condenado el golpe de Estado y auspiciado sanciones contra el gobierno resultante del golpe sencillamente demuestra que la hora de los cuartelazos ha llegado a su fin en América Latina. Enhorabuena”, comenta.
Jarquín consideró en su programa radial de opinión que ninguno de los gobiernos integrantes de la Organización de Estados Americanos (OEA) ignoraba los propósitos, discutiblemente democráticos, del presidente Zelaya. “La política de Honduras es tan discutible como discutiblemente democráticas son las políticas de Chávez en Venezuela y Ortega en Nicaragua, que abiertamente han auspiciado los propósitos de Zelaya. Mucho menos, que esos propósitos fuesen ignorados por los otros gobiernos del continente”.
Jarquín explica que la suspensión de Honduras al sistema interamericano se basó en la Carta Democrática, donde se prevé la acción colectiva en defensa de la democracia, no solamente en casos de golpes de Estado clásicos, como el reciente de Honduras, o de la “amenaza comunista”, que ya no existe, sino también en casos de “golpes de Estado graduales”, o “muertes de la democracia en cámara lenta”, como la que se está viviendo en Nicaragua.
“La expectativa, por tanto, que en algún momento la Carta Democrática sea invocada para analizar y decidir sobre la situación de Nicaragua, tiene fundamento. Pero no esperemos que la comunidad internacional actúe por su iniciativa, si los nicaragüenses no somos capaces, con nuestra protesta, de poner a nuestro país y su proceso de “muerte lenta de la democracia” en el radar de la comunidad internacional”, afirma Jarquín.
VICARIO OPINA SOBRE CARDENAL DE HONDURAS
Luego que el Cardenal de Honduras, Oscar Rodríguez, diera declaraciones sobre el tema político de Honduras, donde no acepta ser golpista, pero que al mismo tiempo pide a Zelaya que no regrese por el momento al país, el vicario Bismark Conde, de Managua, afirma que el Cardenal es un buen hombre y como buen pastor sigue las voces de sus feligreses, como portavoz del pueblo. Asimismo asegura que es totalmente normal que unos estén a favor y otros en contra del Cardenal.