- Se asegura que tuvo su mejor preparación
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KOBE, JAPÓN/ ESPECIAL PARA LA PRENSA
El campeón mundial mínimo de la AMB, Román “Chocolatito” González, desde ayer se encontraba en el peso, 105 libras, para su compromiso de mañana frente al japonés Katsunari Takayama, en una sólida demostración de compromiso y entrega, no solo porque esta vez ha conseguido la mejor preparación de su corta carrera, sino porque la actitud asumida para este choque ha levantado sus acciones.
“Conozco perfectamente todo lo que me puede afectar, por esa razón me he entrenado a conciencia, y me he alimentado debidamente para evitar cualquier tipo de problemas. Sólo sé que voy a ganar, me siento muy fuerte, me siento lleno de energías, y estoy seguro de que voy a llevar de regreso el título a Nicaragua”, comentó González sobre el tema.
El domingo, debido a que el campeón nicaragüense amaneció en el peso y a la necesidad de mantener su cuerpo hidratado, por la mañana se chupó un par de naranjas, y por la tarde, a eso de las tres, se comió una ración de pescado al vapor y se tomó un té caliente.
Sus manejadores, Silvio Conrado y Fernando Sánchez, tras conversar el asunto con los entrenadores Gustavo Herrera y Luis González, han hecho cálculos que con el descanso del resto del día y de la mañana de este lunes, más las evacuaciones que pueda lograr Román durante el mismo periodo, no tendrá ningún problema para marcar el peso a eso de las tres de la tarde, horario del pesaje.
Durante la ceremonia de firma del contrato y escogencia de los guantes para la pelea, el nica se mostró muy condescendiente con los periodistas japoneses y les respondió a éstos con marcada amabilidad cada vez que le hacían preguntas; no se mostró negativo ni mucho menos reacio a departir con los comunicadores.
El “Chocolatito” luce fuerte, de buen ánimo, el rostro fresco, y con muchas ganas de que llegue la pelea, y aunque sabe que primero deberá someterse a los rigores que exige la báscula, no se muestra preocupado como en otras ocasiones, y siempre exhibe seguridad cuando se le aborda sobre el tema, porque asegura que ese asunto ya lo tiene controlado.