- Autoriza a Piedad Córdoba, pero exige más rehenes
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BOGOTÁ/ AFP
El presidente colombiano Álvaro Uribe aceptó la participación de la senadora Piedad Córdoba en la liberación unilateral de secuestrados de las FARC, pero la supeditó a que sean puestos en libertad 24 rehenes canjeables y no sólo dos militares como ofreció la guerrilla.
El mandatario reconsideró así un primer rechazo a la exigencia del grupo rebelde de que Córdoba participe en un operativo para recibir a dos uniformados que liberará unilateralmente, pero condicionó esa participación a que las FARC entreguen “simultáneamente” a otros 22 uniformados en su poder.
Junto con los secuestrados, el mandatario pidió también la entrega de los cuerpos de tres uniformados que murieron en cautiverio, uno de ellos fusilado por los guerrilleros.
Con su exigencia, Uribe descartó una vez más la posibilidad de un canje humanitario de rehenes de la guerrilla por unos 500 rebeldes presos, tres de ellos en cárceles de Estados Unidos, como plantean las FARC.
Por tal razón, Córdoba pidió una audiencia con el mandatario para analizar la cuestión del canje. El planteamiento del presidente “implica el análisis del intercambio humanitario”, señaló la congresista, indicando que recibe la autorización con “mucha esperanza”.
El anuncio desencadenó reacciones optimistas entre familiares de los secuestrados y dirigentes políticos y sociales.
“Aplaudo la decisión y miraremos la respuesta de las FARC porque puede implicar o la liberación total de los secuestrados, aprovechando a Piedad Córdoba, o definitivamente la destrucción de la senadora como intermediaria”, dijo a la AFP el senador del opositor Polo Democrático Gustavo Petro.
Los rebeldes anunciaron en abril que entregarían a Córdoba al cabo del ejército Pablo Emilio Moncayo, rehén desde hace 11 años, y hace 10 días informaron que también liberarían al soldado Josué Calvo, capturado herido el pasado 20 de abril.