- Corrió sangre
Las calles de Urumqi, capital de la región occidental china de Xinjiang, se tiñeron el domingo de sangre durante un confuso enfrentamiento entre la Policía y musulmanes uigures, en el que murieron al menos 156 personas y dejó 1,080 heridos y 1,434 detenidos. Se trata de la mayor cifra de fallecidos en una intervención militar en China desde los acontecimientos del 4 de junio de 1989 en Tiananmen.