Una aguda crítica social al tema de la corrupción y su enfrentamiento a los medios de comunicación, mientras se desintegra la familia y se pierden los valores esenciales, es en esencia el núcleo de la obra Deja que los Perros Ladren, de Sergio Vodanovic y que el grupo Justo Rufino Garay acaba de estrenar.
En un país como Nicaragua, donde la corrupción se considera endémica, el estreno del Justo Rufino se convierte en una referencia obligada.
Deja que los Perros Ladren es dirigida por René Medina y en ella actúan, además de Medina, Alicia Irene Pilarte, Amanda Polo, Roberto Carlos Guillén, Jhosay Peralta y Douglas Aguilar.
En la obra vemos la involución del personaje de Andrea Uribe, quien presionada por un ministro, compañero de estudios en su juventud, es sometida a fuertes presiones para que clausure un periódico que está haciendo fuertes críticas al Gobierno.
Andrea se opone a ello porque no hay motivos, pero el ministro y los medios la ponen contra la pared. Entre chantajes por parte de sus superiores y del dueño del periódico La Razón, Andrea, quien vive humilde pero feliz con sus dos hijos, al final cede.
Su claudicación derrumba su hogar y su hijo menor, Octavio, cae en el engranaje de la corrupción, lo cual lleva a Andrea a denunciar todo, aún cuando ella se vea afectada.
Todo el peso del aparato estatal cae sobre ella y las turbas la amenazan, la agreden, la acosan a ella y a su familia, el dueño del medio se arriesga y decide denunciar todo, pero lo cierran definitivamente.
Entonces en medio del caos, hay una toma de conciencia de Octavio quien toma como causa denunciar al ministro corrupto y apoyar a su madre.
Los actores realizan con dignidad su cometido, aunque Jhosay Peralta y Douglas Aguilar deben trabajar más en al proyección de la voz al personificar a Ramón Cornejo, el dueño de La Razón.
Con pocos recursos de sonido, es al final cuando éstos invanden el escenario, en medio del escándalo el personaje de Andrea grita: “Deja que los perros ladren, es señal que estamos avanzando” como un aporte cervantino, mientras en un cuadro plástico los personajes avanzan en cámara lenta y cae el telón.
Esta obra se presentará todo el mes de julio en la Sala Teatro Justo Rufino Garay, los viernes y sábados a las 7:00 de la noche, es una buena ocasión para que reflexionemos sobre este tema y veamos el papel decisivo que pueden realizar los medios de comunicación en su lucha contra la corrupción estatal.