- En Yalí, algunos pobladores se oponían a traslado de párroco
CORRESPONSAL / JINOTEGA
La toma de la iglesia de Yalí concluyó la mañana de ayer, luego de que el obispo de Jinotega, monseñor Carlos Enrique Herrera Gutiérrez y el padre Rafael Ríos Gadea sostuvieran un diálogo.
La acción de algunos pobladores, de ocupar la iglesia, se debió a que Ríos Gadea será trasladado de la iglesia de Yalí (donde laboró los últimos 14 años) hacia El Cuá, decisión que mantuvo el obispo Herrera. Las personas salieron del templo la noche del 1 de julio.
“Ya no está tomada la iglesia de Yalí, después del diálogo que sostuvo el señor obispo y demás sacerdotes de Jinotega”, confirmó el jefe policial de Jinotega, comisionado mayor Luis Pérez Olivas.
Aunque oficialmente no lo confirmó la Diócesis de Jinotega, trascendió que el próximo domingo el padre Ríos oficiará misa de despedida en Yalí. Ese sería su último servicio en ese municipio.
OBISPO MANTUVO TRASLADO
El párroco de la catedral de San Juan, presbítero Norwin García, dijo que “ya el padre Ríos lleva 14 años en Yalí y amerita su traslado, no porque haya hecho mal trabajo o tenga otras causales, sino porque la Iglesia católica es misionera y los sacerdotes no son como los pastores evangélicos que están permanentes en sus iglesias”.
El padre sacó el libro del Derecho Canónico por los que se rige la Iglesia católica y afirmó “que, basado en ese libro, es que el señor obispo tomó su decisión del traslado y para entender esta realidad, el Código de Derecho Canónico permite hacer cambios en determinado tiempo, para compartir otras parroquias y ministerios”.
“Es que el Código de Derecho Canónico nos demanda obediencia como hermanos en el sacerdocio como sacerdotes misioneros”, dijo.