- Hace 30 años la sensación era él, ahora es el mp3
TOKIO/ JAPÓN/ EFE
El primer reproductor portátil de música del mundo, el “walkman” de Sony, cumplió ayer 30 años, en un momento en que la extensión global de los dispositivos mp3 lo han dejado obsoleto, pero encumbrado como icono de la década de los ochenta.
Con su aparición en el mercado en 1979, el “walkman” supuso una revolución, ya que proporcionaba la posibilidad de escuchar música en “cualquier sitio y cualquier momento”, tal como rezaba el eslogan de Sony para su lanzamiento.
Una portavoz de la compañía nipona, tres décadas después del lanzamiento del primer modelo de “walkman”, el TPS-L2 azul y plateado, Sony calcula que ha vendido cerca de 385 millones de este dispositivo, imitado en todo el mundo y considerado un nombre genérico más que una marca por la generación “ochentera”.
Sin embargo, hoy en día queda poco de este equipo rectangular de música, que necesitaba una cinta y pilas desechables para funcionar. Hoy, ha evolucionado a modelos mucho más pequeños, ligeros, de colores y con batería de litio.
“El walkman cambió la forma que teníamos de escuchar música”, dijo Rob Mason, un estadounidense de 28 años, que recuerda con claridad el primero que tuvo, que “iba con él a todas partes” y que “aún conserva guardado”, como una reliquia.
BIENVENIDO IPOD
Sin embargo, Mason consideró que “la creación definitiva como nuevo dispositivo de música portátil” es el iPod de Apple. El primer iPod, que salió al mercado en 2001, ya estaba basado en un sistema de almacenamiento de audio en mp3, frente a la cinta de casete, que en el caso del “walkman” fue sucedida por el CD y el minidisc (MD) hasta llegar finalmente al mp3/mp4.
Este dispositivo de Apple ya ha vendido 210 millones de unidades en todo el mundo en tan sólo nueve años, por lo que parece que superará a su antecesor en el futuro, cuando muy posiblemente sea considerado el icono del audio móvil de la primera década del siglo XXI.
Aunque en un inicio los ingenieros de Sony se mostraron escépticos sobre la puesta en práctica de la idea de “reproductor portátil”, al final el resultado fue el “pequeño” TPS-L2 y unos auriculares “ligeros”. Ambos dispositivos hoy bien podrían pasar por gigantes al lado de cualquier reproductor mp3.
Frente a los patriarcas de Sony, el inventor alemán Andreas Pavel patentó en 1977 el llamado “cinturón estéreo”, un sistema portátil de casete de audio. En 1980 Pavel y Sony iniciaron la discusión sobre la paternidad del concepto del reproductor portátil. Sony tuvo que pagar regalías sobre algunos de los modelos de “walkman”, aunque nunca reconoció a Pavel como padre del invento.