- Experto advierte que el Presidente podría comprometer a Nicaragua en conflictos internacionales
La falta de una política exterior coherente y el desinterés del presidente Daniel Ortega por responder a los intereses nacionales podrían involucrar a Nicaragua en conflictos mundiales que pueden producirse como consecuencia del reacomodo que está provocando el deslizamiento del poder económico y tecnológico hacia los países de Asia.
El consultor en temas de Relaciones Internacionales, Orlando López Selva, explica que Asia se convirtió en el nuevo centro del poder mundial porque ahí se ubican las mayores potencias económicas, militares y tecnológicas, las naciones con el mayor poderío nuclear y las reservas de petróleo más grandes. También es el continente con más conflictos activos.
Añadió que crisis como la provocada por la amenaza de Corea del Norte, de usar sus armas nucleares, el actual conflicto electoral en Irán, la adición de más naciones a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) o los conflictos entre los Grupos Hamas y Hezbolah con Israel podrían provocar enfrentamientos en los que se involucren países cuyos gobernantes se rijan por sentimientos antiimperialistas, como Nicaragua y el resto de países de la Alternativa Bolivariana de las Américas (Alba).
Durante la conferencia Escenarios de la Política Internacional en el Oriente Medio, promovida por la Fundación Konrad Adenauer, López Selva explicó ayer que China, Rusia, India y Japón encabezan el listado de potencias; y dejó ver que si China ya se estrenó como potencia económica, podría hacerlo luego como intervencionista.
ORTEGA Y LOS FORAJIDOS
Añadió que la falta de una política exterior clara y el afán de Ortega por responder a intereses ajenos empujarían a Nicaragua a tomar partido en un conflicto de este tipo.
“En política exterior, el presidente Ortega no responde al interés nacional, sino a un comportamiento ideológico y a una alianza con los forajidos. Todos los que vayan contra Estados Unidos son sus amigos. Él nos mete a las patas de los caballos”, enfatizó.
Estima que Ortega no dudaría en aliarse con naciones como Somalia, Irán, Corea del Norte o Sudán, que incluso podrían abandonar la Organización de Naciones Unidas (ONU) como respuesta a sanciones por su intervención en los conflictos.
Tampoco duda que el resto de países del Alba asuma la misma posición conflictiva.
“Aunque no tenga sentido, Ortega, Cuba y Venezuela no dudarían en tomar ese rumbo, porque la cuestión es vivir en conflicto. Daniel Ortega nunca pasó más allá de Hegel (George Hegel, filosofo Alemán), que cree que todo es conflicto, norte-sur, ricos contra pobres, blancos contra morenos. Los sandinistas, desde el punto de vista darwiniano, son los monos que nunca evolucionaron”, criticó el especialista.
SIN ESTATURA
“Chávez viaja por todo el mundo y donde habla, siempre suscita debates y controversias, pero Ortega no tiene la estatura para lograrlo; no es un hombre brillante, sino cadencioso y repetitivo”, comentó López Selva.
También estima que los “forajidos” asiáticos buscarían el apoyo de Ortega porque, para ellos, Nicaragua sigue siendo un país interesante por su ubicación en medio del hemisferio, ideal para la construcción de un canal interoceánico, la importancia que ha tomado Centroamérica y porque es el tercer país con más agua dulce per cápita después de Estados Unidos y Canadá.
CHÁVEZ AL BORDE
En cuanto a Hugo Chávez, el experto estima que es muy poderoso por el dinero que le da el petróleo, pero el petróleo también lo puede hundir, si sigue el ejemplo de Irán y confisca a todas las petroleras.
En este caso, a Chávez le sucedería igual que a los iraníes, que se quedaron sin maquinaria y tecnología para refinar el crudo y ahora deben extraerlo de forma rústica y venderlo sin refinar.