- Comandante ve una difícil situación
La situación en Afganistán es grave, debido al aumento de la violencia y al desarrollo de un poder paralelo por grupos insurgentes que infiltran instancias locales de influencia política y social, reconoció en una entrevista con la AFP el nuevo comandante de las fuerzas internacionales, el general estadounidense Stanley McChrystal.
Una semana después de asumir el cargo, el general, encargado de establecer una nueva estrategia en el país, prevé que los próximos meses serán difíciles frente a una insurrección islamista cuya violencia alcanza records absolutos desde la caída del régimen de los talibanes en 2001.
“La situación de seguridad es grave (…), hay zonas donde los insurgentes talibanes lograron infiltrarse en las estructuras de gobernanza”, explicó. “Así pueden (…) intimidar a la población, limitar la influencia del Gobierno y modificar el tejido social”.
Esta infiltración es “el peligro mayor” para Afganistán, porque impide al Gobierno de Kabul, respaldado por las tropas internacionales, establecer su autoridad y desarrollar la economía, clave de la lucha contra la insurrección que a su opinión es fruto de la miseria y de la ausencia de poder.
“Hay zonas de este país donde este fenómeno es muy serio”, asegura. Pero “no creo que sea irreversible”, afirma. El principal campo de batalla sigue siendo el sur del país, especialmente las provincias de Helmand y Kandahar.