- D’Escoto reitera crítica a los ricos
La Asamblea General de la ONU inició ayer una conferencia de alto nivel, aunque sin presencia de jerarcas de países desarrollados, que durante tres días debatirá medidas para ayudar a que los países más pobres puedan superar la crisis financiera global.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, llamó a una reforma de las instituciones financieras internacionales.
“Las instituciones mundiales creadas hace varias generaciones deben tornarse más responsables, más representativas y más eficientes”, declaró Ban a los representantes de los estados miembros de la ONU. “Tenemos que abocarnos juntos a la reforma de las normas y de las instituciones mundiales”, agregó.
El presidente de la Asamblea, Miguel D’Escoto Brockmann, organizador de la conferencia, dijo que la misma apunta a “identificar respuestas de emergencia y a largo plazo para mitigar el impacto de la crisis, especialmente entre los pueblos más vulnerables”.
La conferencia también “iniciará un necesitado diálogo sobre la transformación de la arquitectura financiera internacional, tomando en cuenta las necesidades y preocupaciones de todos los estados miembros”.
Los países en desarrollo, que componen la amplia mayoría de la Asamblea de 192 integrantes, argumentan que están pagando el precio de una crisis que fue creada por el mundo desarrollado.
“Pese a que no fuimos responsables, estamos sufriendo el daño colateral”, dijo esta semana en Nueva York, Martin Khor, director ejecutivo del South Center, un centro de estudios sobre políticas para los países en desarrollo.
Los organizadores destacaron que el Banco Mundial proyecta una brecha financiera de 700,000 millones de dólares en los países en desarrollo, con el resultado de 1.5 a 2.8 millones de muertes infantiles para 2015 y más de 100 millones de personas cayendo en la pobreza extrema cada año en tanto dure la crisis.
D’Escoto, ex Canciller de Nicaragua, dijo sentirse “aliviado” de que ya se ha finalizado la redacción del documento final.
El mismo está basado en recomendaciones de un panel de expertos económicos y financieros de todo el mundo e incluye medidas a largo plazo y prácticas para reformar la arquitectura financiera mundial.