Jimmy González no necesita un título para ser considerado el mejor bateador del país. Sus cifras y habilidades lo certifican. Pero impulsado por su orgullo, González saltará esta mañana al terreno de juego del estadio Ernesto Vílchez, de Tipitapa, en busca de una cuarta corona en su estupenda carrera.
González, de Granada, fue desplazado el fin de semana por Juan Oviedo, de Estelí, quien a través de una de las subidas de voltaje más espectaculares de los últimos años, (bateó de 12-9 el fin de semana), se instaló en la cima con 420 puntos (262-110) y dejó a Jimmy atrás con promedio de .416 (255-106).
Por su capacidad para hacer contacto con la bola, dominio de la zona de strikes, disciplina en la caja de bateo y resultados, Jimmy está varios pasos adelante que los demás. En la década actual, tiene el más alto promedio con .366, debido a 684 hits en 1,870 turnos, más tres títulos de bateo en la sala de su casa.
Sin embargo para hoy, ese historial no le puede proporcionar más que experiencia. Lo importante será lo que pueda hacer ahora ante el pitcheo del San Fernando, en el cierre de un partido, y la realización del otro en el estadio de Tipitapa. El juego dos, es a siete entradas, así que Jimmy va de primer bate.
¿Qué necesita González? Una actuación ideal sería batear de 2-2. Eso le permitiría subir a .420, pero superaría a Oviedo por el asunto decimal. Oviedo tiene .420, redondeado de .4198. De 2-2, Jimmy quedaría con .42023. Si batea de 2-2, automáticamente va a ser sentado para conservar su título.
Si batea de 3-2, cerraría con .419 (418.6). por debajo de Oviedo. Así que tendría que seguir jugando en busca de una jornada de 4-3, con la que también se alzaría con el título, pues acumularía .421 (420.8). Obviamente, de 5-3, le haría caer. De modo que lo ideal sería una jornada de 2-2 y al banco.
No obstante, si Jimmy no consigue superar ese reto, habrá que concentrar los reflectores en Oviedo, el veterano artillero que se ha ganado el respeto de todos por su consistencia y su capacidad para absorber la presión. Mi opinión es quien gane el título de bateo, se lleva el premio de Jugador Más Valioso.
Granada marchó al ritmo de Jimmy, y Estelí, al compás de Oviedo. No hay más.