- En el Sao Paulo Fashion Week no se está hablando de ropa y moda. todos comentan sobre Gisele Bundchen y Jesús Luz, el supuesto novio de madonna. y de fondo, una discusión racial que pretende abrir espacios a los modelos negros
Esta vez los diseñadores y las tendencias pasan a segundo plano en el acontecimiento más prestigioso de la pasarela latinoamericana, el Sao Paulo Fashion Week. La modelo mejor pagada del mundo, Gisele Bundchen, de origen brasileño, ha acaparado la atención de todos los medios. Aunque las cámaras también siguen cada paso del modelo, también brasileño, supuesta pareja de Madonna, Jesús Luz.
El pasado miércoles, la enorme expectación levantada por Bundchen hizo que la sala en la que desfiló estuviera abarrotada de periodistas y un público entregado la recibió con una gran ovación cuando hizo su aparición sobre la pasarela.
Bundchen abrió y cerró el desfile de la colección, luciendo en una de las pasadas un microshort con un chaleco holgado; en otra un vestido corto, holgado y con volados; y finalmente un pantalón amplio con puño junto a una blusa con cuello que caía por uno de sus hombros.
COTIZADO JESÚS
Jesús Luz, supuesto novio de la diva del pop Madonna, fue junto con Bundchen una de las atracciones principales de la pasarela el miércoles.
El modelo ha experimentado una súbita fama gracias a su relación amorosa con la reina del pop y cada vez modela para más firmas importantes como Dolce & Gabbana.
Aunque hay rumores de planes de boda, Luz insiste en decir que él y Madonna sólo son amigos.
La pareja ha salido junta a varias discotecas de Río de Janeiro y Sao Paulo, y el brasileño de 22 años ha viajado con frecuencia a Estados Unidos y Europa para encontrarse con la artista.
DIVERSIDAD RACIAL EN LA PASARELA
Afuera del recinto del Sao Paulo Fashion Week, un grupo de modelos de raza negra exigía una cuota del 10 por ciento de participación en los desfiles.
Yemaltena Barbosa, de la sociedad franciscana Educafro, organizó la protesta para “mostrar al mundo entero que los negros quieren participar”.
“Queremos la inclusión de nuestros modelos en la semana de la moda. En lo desfiles tienen apenas cuatro modelos negros, pero además no son brasileños”, dijo Barbosa.
La polémica de las cuotas de modelos negros surgió cuando la exigió la semana pasada el Ministerio Público. Esa propuesta fue apoyada en una manifestación callejera. La organización de la pasarela paulista se comprometió con el Ministerio Público a “sugerir” para este año que las marcas contraten un mayor número de modelos negros e indígenas para sus desfiles, mientras se promulga oficialmente la ley.
Según analistas, las pasarelas brasileñas no reflejan la mezcla racial, en un país donde un 49 por ciento de la población es mestiza o negra, lo cual ha generado un gran debate.
“Claro que las marcas van a buscarnos más, (esta nueva medida) va a abrir puertas. La pena es que sea debido a una patrulla ideológica. En algún momento me voy a preguntar: ‘¿Estoy aquí porque me encuentran bonita y desfilo bien o debido a la cuota?’”, declaró la modelo negra Aline Apolinario.
PATRONES EUROPEOS
“Brasil es un país que en lo que a moda se refiere siempre se guió por los patrones europeos, especialmente de Francia y España”, señala Erika Palomino, consultora de moda y periodista especializada, quien además considera que esta cuota no impone un criterio sino que “intenta romper con ese vicio”.
El Observatorio de Turismo de la Ciudad de Sao Paulo espera que lleguen unos 38 mil turistas para asistir a las actividades durante la semana de la moda, y generen ganancias por unos 43.5 millones de dólares.