- Miles de opositores desafían una vez más al Gobierno de Ahmadinejad y marchan contra el fraude
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Los partidarios de Mir Hosein Musaví, apoyado por los reformistas, desafiaron de nuevo al poder este miércoles manifestándose en Teherán y pidiendo la anulación de los resultados de las presidenciales, mientras el régimen denunciaba “las injerencias” de Estados Unidos.
El Gobierno iraní se enfrenta a la mayor ola de manifestaciones en 30 años de revolución islámica, desde que el sábado fue anunciada la reelección a la presidencia del ultraconservador Mahmoud Ahmadinejad, una victoria cuestionada por sus rivales, en particular por el conservador moderado Musaví, de 67 años, que encabeza las protestas y cuenta con el apoyo de los reformistas.
Musaví y los otros dos candidatos a la presidencia, Mehdi Karubi y Mohsen Rezai, pidieron la impugnación de los resultados ante el Consejo de los Guardianes de la Constitución. Musaví reiteró además su llamado a la anulación de la elección del 12 de junio y a la celebración de nuevos comicios, en un comunicado en su sitio internet.
“Deseamos una protesta en calma contra la manera malsana en la que se realizó esta elección y perseguimos el objetivo de su anulación y de su repetición, de una manera que garantice que este fraude vergonzoso no se reproduzca”, señala.
Tras la pacífica manifestación del martes, decenas de miles de seguidores de Musaví, avisados por internet, se congregaron otra vez en Teherán desafiando la prohibición decretada por las autoridades.
Desfilaron en silencio entre las plazas Haft-é Tir y Enqelab sin incidentes, según varios testigos que contactaron a la AFP. La televisión estatal difundió breves imágenes de esta manifestación, pese a que estaba prohibida.
JORNADA DE DUELO
Musaví también llamó a una jornada de duelo el jueves por los siete civiles muertos el lunes en Teherán en los disturbios entre manifestantes y milicianos islamistas.
El Ministerio iraní de Relaciones Exteriores convocó al embajador de Suiza, que representa los intereses norteamericanos en Irán, para protestar contra “las injerencias” de Estados Unidos en sus asuntos internos, informó la televisión iraní.
En respuesta la Casa Blanca señaló ayer que el presidente Barack Obama seguirá expresando sus preocupaciones sobre Irán, a pesar de las protestas de Teherán.
A nivel nacional, el régimen iraní ha multiplicado las detenciones de reformistas tras el anuncio el martes del arresto de 26 “cerebros” responsables de los “disturbios”. Varios militantes políticos también fueron detenidos en manifestaciones celebradas en la ciudad de Tabriz
Teherán acusó asimismo a medios de comunicación occidentales no identificados de ser “portavoces” de los “alborotadores”.
Desde el martes los periodistas extranjeros tienen prohibido cubrir las manifestaciones “ilegales” o cualquier acontecimiento que no figure “en el programa” del ministerio de Cultura.