- No se conformaron con la fama; ellos decidieron poner a prueba sus dotes de empresarios. Pero ¿Están conscientes de la crisis? ¿Qué medidas están tomando para contrarrestar su impacto?
Su fama se la han ganado por razones que no tienen nada que ver con los negocios, sin embargo, han tenido las suficientes agallas como para incursionar en ellos.
Son músicos, modelos o presentadores de televisión, y en la mayoría de los casos no cuentan con conocimientos en administración de empresas, pero eso no ha sido impedimento para instalar el negocio de sus sueños y lograr el éxito. Es por ello que les llamamos “famosos empresarios” y no “empresarios famosos”.
Pero… ¿Estarán preparados estos famosos empresarios para enfrentar la crisis económica? Averígüelo aquí.
EL SELLO DE KATIA
La legendaria cantautora, que se graduó de Educación Musical en 1984, es propietaria de Moka Discos, un sello disquero al que ella no ve como un negocio, sino como una fundación para apoyar a otros artistas.
La empresa, que funciona desde hace cuatro años bajo su dirección, cuenta con una relacionista pública y una persona que funge como distribuidor de los discos.
Katia Cardenal está consiente de la crisis económica, pero no le teme. “Yo vengo de una generación que ha soportado terremotos, maremotos, una revolución y muchas cosas más. Los nicaragüenses tenemos un cuero duro”, dice, como quien está preparada para todo.
Pero Moka ha ido creciendo, y con ello también han aumentado los costos de la oficina ubicada en Los Robles. Por lo que encender el abanico en vez del aire acondicionado y utilizar el teléfono convencional en lugar del celular son algunas de las pequeñas medidas que Cardenal está tomando para reducir costos.
Ella sabe, además, que comprar un disco puede ser un lujo que algunas personas ya no se pueden permitir, pero la reconforta pensar que para muchas personas “la música es parte de la alimentación del alma”.
PIZZA CON SABOR A ROCK
Hace un par de años, Erwin Costa, el bajista y vocalista de la banda punkera Q69K dejó a un lado sus estudios de Ingeniería Industrial para dedicarse por completo a la música. Pero también decidió abrir una pizzería junto con un socio italiano.
Rock Munchies abrió sus puertas en el residencial Las Colinas hace dos años, “justo cuando se empezaba a hablar de la crisis a nivel internacional”, dice Costa. Los principales costos del negocio, en el que solamente laboran tres empleados, son la materia prima para las pizzas y la gasolina para el servicio a domicilio.
“Estamos entendiendo la crisis del país, es por eso que constantemente hacemos promociones para que la gente no sienta el golpe, porque sabemos que la gente está apretada. Sin embargo, no pensamos reducir costos, porque creemos que la calidad es lo primero”, asegura Costa.
TODO REVUELTO
Estudio de grabación, producción de eventos, DJ y recientemente sello discográfico son algunos de los servicios que ofrece Revuelta Sonora, la productora musical que Bikentios Chávez y su compañera de vida, Neus Gómez, echaron a andar hace cuatro años.
Según Gómez, ella y el músico no han tenido mucho tiempo para pensar en “la crisis”, pero sí han notado que “las empresas están comenzando a tener cierta actitud y están invirtiendo menos en cultura y ocio”, asegura.
Invertir más en el estudio de grabación y hacer menos producción de eventos, ya que éstos son muy arriesgados, son algunas de las cosas que están haciendo para rentabilizar más el negocio, que emplea temporalmente a tres personas y renta un local en un complejo cultural llamado Espacio Sur.
SIEMPRE EN LA PASARELA
La ex reina de belleza es una de las pocas famosas empresarias que tienen conocimientos en administración de empresas, pues, aunque con enfoque turístico, estudió esa carrera.
Luego de afianzarse como una de las modelos más cotizadas del país, Sharon Amador decidió invertir en una tienda de ropa femenina que ofreciera las últimas tendencias de la moda. Así fue como Pasarella abrió sus puertas hace casi dos años en Galerías Santo Domingo.
“Me ha ido bien, creo que la tienda se ha posicionado bastante rápido y estoy contenta con los resultados”, dice.
Pero, por otro lado, Amador está consiente de que “la ropa no es prioridad en tiempos de crisis”. Y es por ello que dice ofrecer constantemente ofertas atractivas para su clientela. “Siempre tenemos el sistema de apartado, por medio del cual la gente reserva las piezas que desee y tiene hasta un mes para cancelarlas”.
Reducir gastos disminuyendo la frecuencia de los viajes que hace al extranjero para traer la mercadería, o recortar al personal que tiene, no son acciones que tenga en mente Amador, pues considera que de hacerlo, su negocio no podría seguir ofreciendo la misma calidad.
NOTICIAS DESDE LA FINCA
El presentador estelar de Noticias 12 abrió hace dos años, en conjunto con su esposa, el restaurante de especialidad en carnes La Finca.
El negocio familiar, que da trabajo a catorce personas, ya ha empezado a sentir los efectos de la crisis. “Ya tuvimos una baja en uno de los platos de corte americano, el rib-eye. Por eso a principios de este año lo dejamos de ofrecer”, comparte Cid Largaespada.
Pero, por suerte, la crisis también ha tenido efectos positivos en el negocio del periodista y su señora, pues éste asegura que a su restaurante ha empezado a llegar una nueva ola de clientes que antes iban a restaurantes más caros.
“No podemos decir que estamos mal, ya que en enero de este año que se supone que es el peor mes de todos, tuvimos un buen cierre. Pero estamos teniendo reuniones para tomar medidas de cara a la crisis”, asegura Largaespada.