- Economistas y diputados ven difícil lograr pronta aprobación de leyes que requiere el Fondo Monetario
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El gobierno del presidente Daniel Ortega debe cumplir una serie de requisitos para poder continuar en el programa del Fondo Monetario Internacional. Estos requisitos incluyen una nueva reforma al Presupuesto General de la República, que le permita aprobar la segunda y tercera revisión del programa económico acordado con el FMI, para obtener el desembolso de al menos 35 millones de dólares.
El presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Antenor Rosales, anunció que a más tardar a inicios de julio una nueva misión del FMI estará llegando a Nicaragua. Para entonces el Gobierno tendrá que haber aprobada además una reforma tributaria que reduzca las exoneraciones fiscales no productivas y una ley para fortalecer el Seguro Social.
Este paquete de leyes tendrá que ser discutido y aprobado en la Asamblea Nacional, que entrará a su receso de medio año a inicios de julio.
“Estos temas tienen que quedar resueltos antes de que finalice julio, para poder estar en una posición adecuada para mantenernos en el programa económico”, admitió el presidente de la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto de la Asamblea Nacional, el diputado sandinista Wálmaro Gutiérrez.
Rosales, en compañía del Ministro de Hacienda y Crédito Público, Alberto Guevara, viajó la semana pasada a la sede central del FMI en Washington, donde intentaron, sin éxito, dar por concluidas las dos revisiones pendientes que le permitirían al Gobierno obtener el desembolso inmediato de 35 millones de dólares y acceder a otros 25 millones, para concretar 60 millones de dólares para este año.
Los diputados Wilfredo Navarro y Carlos Noguera, del PLC, así como el ex Ministro de Hacienda y diputado de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN), Eduardo Montealegre, coinciden en la necesidad de que Nicaragua se mantenga dentro del programa económico acordado con el FMI en el 2007.
Pero admiten que los tiempos están en contra del Gobierno, el cual además debe hacer su parte para mejorar la gobernabilidad y el clima para atraer inversiones.
Entretanto, el economista Alejandro Arauz destacó que cumplir con el FMI “implica para el Gobierno un grado de deterioro de sus compromisos políticos con el sector privado”, al que le prometió a finales de mayo no ejecutar reformas tributarias durante los próximos dos años.
Igualmente “con sus seguidores”, ya que tendrá que reducir aún más el gasto del presupuesto, como ya lo hizo en abril cuando lo recortó en 1,312 millones de córdobas, ante la caída de los ingresos tributarios y el congelamiento de la cooperación del Grupo de Apoyo Presupuestario, tras el fraude electoral de noviembre, afectando a sectores como Salud, Educación, Defensa y Seguridad Pública, principalmente.
“La caída de los ingresos fiscales y la cooperación para apoyo presupuestario han puesto al Gobierno en un situación muy complicada con el FMI”, recordó Arauz.
REUNIÓN EL VIERNES
El diputado Gutiérrez adelantó que la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto del Parlamento se reunirá con Rosales para obtener mayores detalles de los compromisos que el Gobierno debe cumplir antes de la llegada de la misión del FMI.
“Seguramente ahí se nos va a plantear la necesidad de abordar estos temas, en el marco de una agenda, porque evidentemente Nicaragua tiene que cumplir con compromisos para mantenerse en el programa económico”, subrayó el parlamentario sandinista.
Admitió que, ante tal panorama, “habría que revisar la posibilidad de habilitar trabajo extraordinario del parlamento nacional para poder cumplir en tiempo y forma con los compromisos asumidos por el Estado de Nicaragua”.
Gutiérrez evitó pronunciarse sobre el fondo de una nueva reforma al presupuesto, pero admitió que “se tendrá que ajustar (recortar) el gasto”; mientras que en una reforma tributaria se estaría haciendo “una revisión de exenciones y exoneraciones, evidentemente cortando las que sencillamente no impactan de manera positiva en el sector productivo”.
A finales de abril el Gobierno logró la aprobación del Presupuesto General de la República del 2009 por un monto de 32,522 millones córdobas, incluyendo el pago de la deuda externa e interna, para lo cual contó con el voto de 38 diputados sandinistas, cinco de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) y cuatro de los auto llamados independientes.
Sin embargo, ante una mayor caída de las recaudaciones que podría superar los 3,000 millones de córdobas, el gasto en el presupuesto tendrá que recortarse aún más.
MANIOBRAS SON POSIBLES
“El parlamento debe entrar a receso parlamentario en los primeros días de julio, que ya está cerca, no sé si en lo que resta del mes de junio podrían hacerse tantas cosas”, valoró el diputado Noguera en referencia a los compromisos que el Gobierno debe cumplir para ir al examen del FMI y que deben pasar por la Asamblea Nacional.
Pero advirtió que “a mí me suena (es posible) que el Gobierno, de repente, va a mandar una reforma con carácter de urgencia al Presupuesto General de la República y se lo van a aprobar aquí (en el Legislativo) porque tienen 47 votos”.
No obstante, dijo que una ley para fortalecer el Seguro Social y una reforma tributaria “son un poquito más complicadas y requieren una mayor elaboración”, por lo que estimó que podrían ser discutidas y aprobadas, de ser así, “hasta que vengamos del receso parlamentario. O sea, que no creo que por lo menos en julio se puedan hacer”, sostuvo.
Noguera dijo que cualquier iniciativa encaminada a proteger las finanzas del Seguro Social debe estar enfocada a protegerlo de que no sea usado “como caja chica de cualquier Gobierno, sea liberal, mi partido, conservador o sandinista”.
MAL MOMENTO PARA REFORMAS TRIBUTARIAS
El diputado Montealegre, ex Ministro de Hacienda durante la Administración del ex presidente Enrique Bolaños, subrayó que “es importante el compromiso de todos los nicaragüenses, sea el Gobierno, la oposición, la Asamblea Nacional, el sector privado y la sociedad civil, de que mantengamos un programa económico con el FMI”.
“La parte esencial es que mantengamos la estabilidad macroeconómica reflejada en el presupuesto, tanto del Gobierno como del Estado, dentro de los lineamientos manejables que nos garanticen una sostenibilidad de deuda externa e interna”.
De hecho, cuando en abril se aprobó el Presupuesto General de la República del 2009, el Gobierno logró la autorización del parlamento para la emisión de 60 millones de dólares (más de 1,200 millones de córdobas) en deuda pública a través de bonos y letras, e incluso dejó abierta la posibilidad de emitir otros 100 millones de dólares (más de 2,000 millones de córdobas) si fuese necesario.
Sobre el fortalecimiento del Seguro Social, coincidió con Noguera, al sostener que “no debe ser visto como caja chica de ningún Gobierno (problema que se ha agudizado con el actual), porque es el dinero de los trabajadores”.
“La reforma tributaria, aunque se puede pensar que es necesaria, en este momento no es conveniente. Lo que se debe hacer es atraer inversiones para compensar la caída de los ingresos tributarios, que es normal que el Gobierno los tenga por el deterioro de la economía mundial y nacional; pero además el presidente Ortega debe cambiar su discurso de confrontación”, añadió Montealegre.
El diputado del PLC y primer secretario de la Asamblea Nacional, Wilfredo Navarro, dijo no creer que avance en el Legislativo una reforma tributaria, aunque sí ve posible una reforma al presupuesto, pero admitió que los tiempos están en contra del Gobierno.
Recordó que, por ahora, está previsto que la Asamblea Nacional inicie su receso de medio año posiblemente el 3 de julio. Durante el receso parlamentario, de 30 días, continúa el trabajo de las comisiones parlamentarias.