- Dio positivo en el 2003, según NYT
[/doap_box]
Sammy Sosa, quien con su bate y su sonrisa, escribió una de las más épicas historias del beisbol moderno y llegó a convertirse en uno de sus más grandes ídolos, quedó sin fundamento ayer, cuando se comprobó que hizo trampa mientras conectaba jonrones y electrizaba multitudes.
Aun cuando siempre existió la sospecha de que podía haber utilizado drogas para mejorar su rendimiento, no fue sino hasta ayer que quedó confirmado que en efecto recurrió a esas sustancias, según un reporte del diario The New York Times.
De acuerdo con el informe, Sosa es uno de los 104 peloteros que dieron positivo durante un test practicado en el 2003, bajo el compromiso de que los resultados no serían revelados. Pero el Times tuvo acceso a la información y la dio a conocer ayer.
Nacido en San Pedro de Macorís, República Dominicana, en 1968, Sosa asomó en el beisbol con un físico fibroso, pero angosto, que luego se ensanchó hasta convertirse en un musculoso bateador, que protagonizó en 1998 la más espectacular batalla por el récord de los cuadrangulares junto a Mark McGwire. “Big Mac” se impuso con 70. Sosa llegó a 66.
Aunque estuvo retirado en el 2006, Sosa regresó en 2007 y se voló la cerca en 21 ocasiones con Texas, para cerrar su carrera con 609 toletazos, 1,667 remolques y promedio vitalicio de .273