Zona de Strikes

José Ariel Contreras colocó una pelota de beisbol en su mano derecha y comenzó toda una explicación sobre el agarre, giros y demás variantes que sufren sus disparos en su trayectoria hacia el homeplate. Como se trata de un hombre de poder, es natural que su mayor entusiasmo se perciba mientras habla de su bola […]

José Ariel Contreras colocó una pelota de beisbol en su mano derecha y comenzó toda una explicación sobre el agarre, giros y demás variantes que sufren sus disparos en su trayectoria hacia el homeplate.

Como se trata de un hombre de poder, es natural que su mayor entusiasmo se perciba mientras habla de su bola rápida, captada a 95 millas por hora. Sin embargo, sus ojos se iluminan y su voz adquiere mayor vigor, mientras ensarta la bola entre sus enormes dedos índice y medio, y la sacude sin que ésta se desprenda.

“Ésta es la que me da de comer”, dice con una leve sonrisa. Y ciertamente, su tenedor ha sido su marca registrada. Lo hizo famoso en el mundo amateur y reconocido en las Ligas Mayores.

No obstante, este disparo, que es una variante de bola rápida, tomada por sus lados y que se mete hacia las rodillas de los bateadores en el último instante, había perdido su magia entre el repertorio de Contreras y eso motivó un viaje a las Ligas Menores.

“Mi problema fue que tiré poco antes de venir al Spring Training debido a que dediqué la mayor parte del receso de la temporada a la recuperación de la lesión que sufrí en el tendón de Aquiles. Así que aunque me sentía fuerte, no tenía control sobre la ‘splitter’ y tú sabes que ésa es la que me da de comer”, me reiteró Contreras hace una semana.

Durante su estadía en Ligas Menores, el cubano hizo cinco aperturas con los Knights de Charlotte y acumuló 3-1 y 2.70, con 27 ponches en 33.1 entradas. Pero lo mejor fue que el tenedor se movió en la dirección correcta y tras ser reincorporado al club grande, tiene 2-0 y 0.00 en dos aperturas y con sólo tres hits en 16 innings y 11 ponches.

Fue justamente su “splitter”, junto con su bola rápida, que es su principal recurso, lo que hizo de Contreras el lanzador más dominante en el beisbol, entre el Juego de Estrellas del 2005 y el del 2006, cuando ganó 17 decisiones consecutivas y llevó a los Medias Blancas a la cima.

No sabemos si podrá hacer lo mismo ahora, pero ha regresado caliente. Dos salidas, dos triunfos y lo han reservado para ante los Cachorros mañana en otro duelo entre los dos clubes de la ciudad de los vientos.

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