La última vez que el Bóer se enfrentó al Rivas, le metió los cuatro juegos, pero desde entonces ha pasado bastante agua bajo el puente.
Ahora es Rivas quien está en mejor posición, mientras el Bóer tiene que hilar fino para evitar un colapso en esta recta final de la liga.
En la primera ocasión que los Leones se midieron al Granada, salieron asustados. Los Tiburones se plantaron con su pitcheo y León huyó.
Ahora, pocos temen al pitcheo sultaneco, aunque siempre se le respeta, pero los equipos han encontrado la fórmula para descifrarlos.
Estelí no ha sido el equipo “mata-siete” que algunos habíamos previsto y Chinandega ha logrado sacar la cabeza del agua.
A la Costa no le ha bastado su explosivo ataque para aferrarse a los primeros puestos y Masaya ha hecho que se le respete.
Todo eso ha contribuido para que estemos presenciando uno de los campeonatos de beisbol más atractivos de los últimos años.
Aún cuando se puedan discutir ciertos detalles y la calidad del beisbol quizá no satisfaga todos los gustos, pero se ha jugado de manera ordenada.
Y como se distribuyó adecuadamente el talento existente, se aseguró un equilibrio en la liga, que es justamente lo que la ha estado sosteniendo.
Desde los Pomares no habíamos visto un torneo en el que con tan sólo dos fines de semana pendientes no se sepa quiénes clasificarán.
La liga está tan agitada e imprevisible que hasta Chinandega, el equipo del último lugar, tiene oportunidades reales de avanzar a las semifinales.
Rivas está varios pasos adelante que los demás. Su pitcheo ha sido riguroso y su bateo produce lo necesario para imponerse. Pero no se puede descuidar.
El Bóer y León han mostrado carácter como para sobrevivir a sus contradicciones y a lo mejor unirse al Rivas en la etapa que viene en el campeonato.
Al Estelí le ha faltado equilibrio. Su bateo bajó de intensidad y el pitcheo no ha resistido la presión, pero tienen buen chance de avanzar.
La Costa espera dar un último impulso en aras de avanzar y Granada está listo para probar que quien tiene pitcheo merece respeto.