- La actriz estadounidense Sandra Bullock se muestra sin ropa en la película The Proposal, en la que comparte créditos con el actor Ryan Reynolds. Ella encarna el papel de Margaret, una ejecutiva que para evitar su deportación a Canadá, de donde es originario el personaje, le propone fingir a su asistente Andrew que están comprometidos
Levantarse a las siete de la mañana de un domingo es un sacrificio para cualquiera, pero se justifica cuando el objetivo es entrevistar a Sandra Bullock. Con alguien como ella, vale la pena madrugar cualquier día de la semana. Espléndida, con el cabello prolijamente recogido, altísima con tacos altos de diez centímetros y un traje color púrpura del diseñador Roberto Cavalli… Sería genial despertarse tan temprano por la mañana, con una estrella de cine que nos despierte, así, como ella.
¿Con el paso del tiempo sigue disfrutando la actuación como el primer día?
No tan seguido como antes, pero ahora disfruto más del cine porque puedo elegir si vale la pena salir de casa. La gente no se da cuenta que una película me secuestra de mi hogar y yo no quiero irme con algo que después vaya a pensar “No debería haberlo hecho”. Supongo que hoy soy mucho más selectiva. El éxito, para mí no significa cuánto tengo en la cuenta de banco, pero yo lo puedo decir porque soy una persona que puede pagar sus cuentas. Suena hipócrita, pero yo no pienso lo que tiene que recaudar una película ni preciso ponerme frente una cámara, para sentirme valorada.
¿Qué la hace reír en la vida real?
¿Qué me hace reír? Verme desnuda me hace reír, especialmente con las luces horribles que tenemos en casa, que vienen de abajo. Me veo y digo ¡Mi Dios! Me hace reír la gente con gran ingenio o los animales que hacen estupideces, casi todo me hace reír. Y también soy un blanco fácil, pero me encanta el ingenio filoso, el humor rebuscado. Me gusta cuando la mente de la gente aparece con algo original o dicen cosas sin censurarse. Me encanta la brillantez. Como el actor Oscar Núñez en nuestra película. Cada vez que parábamos una escena le preguntaba cómo lo había logrado, porque yo me hacía pis encima. Alrededor de él, yo parecía muy poco profesional, porque es uno de los pocos actores que también es comediante. No sé de dónde lo consigue, pero la inocencia que tiene me hacía reír todo el tiempo.
Oscar Núñez es el personaje hispano en la película The Proposal que se roba las mejores sonrisas. Y usted ya había sido la primera persona que se animó a producir un programa de televisión sobre una familia latina, en la televisión norteamericana, con la serie de George López ¿Qué tenemos los latinos que nos quiere tanto?
Simplemente me gustan los actores buenos. No me importa si son negros, blancos, amarillos, verdes o mujeres. Me gustan los actores. No me parece que yo sea nada grandioso en ese sentido. Yo amo el gran sentido del humor. Amo el talento. Y el talento entre los actores latinos es tremendo. Pero cada rol debe conseguirlo el mejor. El personaje de Oscar, por ejemplo, no estaba escrito para un latino, simplemente él resulto ser el mejor hombre para ese trabajo.
¿Se casaría con alguien para darle la famosa tarjeta de residente “green card”, como propone la película The Proposal?
¡Al diablo! No. Consíguete tu propia tarjeta de residente. Trabaja para conseguirla. Trabaja por tu “green card”.
Hablando de vergüenza… ¿Cómo se atrevió a aparecer desnuda en la película The Proposal, aunque en verdad no muestre demasiado?
Eso fue lo más difícil de todo: no mostrar nada. Ryan (Reynolds) sólo tenía que cubrirse una parte pero yo tenía varias. Igual lo gracioso es ver todo el cuerpo. Si recortas la escena con un primer plano, la gente se da cuenta, pero no se consiguen las mismas risas. Por eso, con Ryan sabíamos que estábamos comprometidos a hacerlo, en los tiempos que lo hicimos. Era como una coreografía de danza, de verdad. Pero después de tres horas de rodaje, ya no nos importaba tanto cubrirnos y las cosas empezaron a caerse. Era como decir: “Te veo desnudo ¿Y qué?”.
¿En ningún momento se preocupó por aparecer sin ropa, completamente desnuda?
Sabíamos que podíamos conseguir buenas risas si mostrábamos un desnudo completo. Y si iba a mostrar un desnudo completo en mi carrera, sería el momento perfecto para hacerlo. Si pudiera hacerlo a cambio de una sonrisa, diría que sí. Y si te fijas en las mejores escenas de amor de la historia del cine, en verdad no se ve demasiado cuerpo. Es apropiado en ciertos momentos pero es totalmente inapropiado cuando se roba la imaginación y la diversión, por eso dimos lo suficiente como para hacerte reír. No queríamos humillarnos para arrepentirnos después. Queríamos lograr algo que no se había visto antes. Por supuesto le avisamos al equipo de filmación que no comiera el almuerzo porque las cosas podían verse muy mal (ríe). Yo sólo pedí que el rodaje no terminara en You Tube, antes del estreno.
¿Molesta si insistimos con otra pregunta sobre la escena del desnudo?
No me sorprende para nada.
Es que se la ve “demasiado” bien, ¿se preparó físicamente para esa escena?
Es todo liposucción (ríe). Tuve “demasiada” cirugía estética antes de la película, creo que costó 700,000 dólares (más risas, demostrando que bromea). Yo siempre fui atleta en cierto nivel y lo divertido de mi trabajo es que me pagan para contratar a alguien que me haga hacer gimnasia. Y para esta película, antes del rodaje, tuve un preparador físico. Yo quería mostrar algo de músculo, porque todo lo que hace mi personaje es trabajar en lo bien que se ve con su traje. Sabía que esa escena iba a venir y a medida que se acercaba, dejé de comer los chocolates de siempre, tenía una meta para cumplir y eso ayuda, porque sabía que iba a estar en una pantalla gigante que iba a ver todo el mundo. Yo amo mi cuerpo pero cuando lo ves tan grande en una pantalla y choca contra otro cuerpo, las “cosas” se mueven. Y yo no quiero que se muevan demasiado (ríe). La presión estaba, pero el día que la filmamos, fue divertido porque pude comer todo lo que quería, sin problemas, pero trabajé duro para conseguirlo.
¿No había prometido dejar de hacer comedias románticas?
Yo había dejado de hacer comedias románticas porque no las soportaba más. No eran divertidas, la palabra comedia no debería estar asociada con el estilo. Tampoco eran románticas, así que no tenían nada que decir. Pero en ésta sentí que había mucha comedia, con un paisaje que también era un personaje aparte. El guión me pareció muy inteligente y me gustó que un hombre escribiera sobre una mujer que tiene coraje. De verdad, agradezco que la haya escrito un hombre.
¿Su vida personal es como una comedia romántica jamás filmada? ¿Cómo funciona una pareja tan despareja como la suya? Su esposo, Jesse James no parece tenerle miedo a nada…
(Interrumpe) Jesse me tiene miedo a mí (risas). Yo doy miedo. Deberías verme todavía más temprano en la mañana.