CORRESPONSAL / RIVAS
El nicaragüense Wilfredo Roa García, de 35 años, originario de Río Grande, Rivas, continúa tras las rejas en el sistema penitenciario de Granada, luego que el Tribunal Penal de Juicio de Heredia, Costa Rica, lo condenara a 32 años de cárcel, el 17 de mayo del 2000, por cometer supuestamente dos delitos de violación y dos delitos de abusos deshonestos en contra de la hija de su ex pareja, de 14 años.
Sin embargo, este nicaragüense creyendo que le sería más ventajoso venir a terminar de cumplir su condena en Nicaragua, se acogió a la convención interamericana para el cumplimiento de condenas en el extranjero y fue de los primeros reos de Costa Rica que vino a terminar su pena en nuestro país, el pasado 4 de agosto del 2005.
Pero según Damaris García, cuando su hermano se vino de Costa Rica dejó interpuesto un recurso de procedimiento de revisión, en la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia en Costa Rica, “y nosotros no sabíamos que esa Sala de Costa Rica había ordenado su libertad, y nos dimos cuenta hasta el año pasado que en los juzgados de Managua pidieron certificaciones de la sentencia tica y ahí sale que mi hermano ya tiene que estar libre”, puntualizó García.
DISMINUYE LA PENA
La Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia de Costa Rica resolvió “declarar parcialmente con lugar el primer motivo de procedimiento de revisión” y disminuyó la pena a cuatro años, por uno de los delitos de abusos deshonestos y en la misma resolución se detalla “por resultar evidente que la pena ya fue cumplida se ordena la inmediata libertad del sentenciado, si otra causa no se lo impide”, la sentencia fue emitida el 21 de marzo de 2007.
Sobre los otros tres delitos, la Sala no encontró méritos suficientes para que se haya ejercido la condena, por lo tanto Roa García fue eximido.
Roa García, quien estuviera libre desde hace dos años en Costa Rica, sigue en Nicaragua tras las rejas. El Juez Segundo de Distrito Penal de ejecución de sentencia y vigilancia penitenciaria de Managua, Wilfredo Ramírez Lacayo, el 9 de octubre del 2008 le modificó la condena de 32 años a 17 años, de los cuales doce fueron por el delito de violación y cinco por el de abusos deshonestos.